Los primeros siete versículos del primer capítulo del libro de Proverbios nos ofrece una breve introducción y propósito general del libro. Y ya desde la introducción del libro vemos que la discreción es presentada como una virtud que va acompañada con la sabiduría. Se podría decir, entonces, que una persona que es sabia también ejerce la discreción. Miremos lo que dice la Palabra de Dios.
Para dar a los simples prudencia,
Y a los jóvenes conocimiento y discreción.– Proverbios 1:4, NBLA
Podemos empezar con definir la palabra discreción. Según el diccionario de la lengua española, la discreción es: 1. Sensatez para formar juicio y tacto para hablar u obrar. 2. Don de expresarse con agudeza, ingenio y oportunidad. 3. Reserva, prudencia, circunspección.
El uso de la palabra discreción se ve mayormente cuando se trata del hablar, sin embargo, en la definición de la palabra también vemos que la discreción es sensatez tanto para formar juicio y tacto para hablar, como también para obrar o actuar. Esta definición apoya lo que la Biblia enseña sobre la discreción, esto es, que es una virtud.
Yo, la sabiduría, habito con la prudencia,
Y he hallado conocimiento y discreción.– Proverbios 8:12, NBLA
A través del libro de Proverbios podemos ver como la discreción ayuda a las personas a navegar la vida. Miremos algunos ejemplos:
- Cuida de las personas y vela sobre ellas (Prov. 2:11).
- Libra de las personas que tienen malas intenciones con uno (Prov. 2:16).
- Hace que las personas no reaccionen ante una ofensa (Prov. 19:11).
La falta de discreción en la vida no es bien vista en la Biblia, y el libro de Proverbios nos ofrece una imagen fuerte sobre la carencia de esta gran virtud.
Como anillo de oro en el hocico de un cerdo
Es la mujer hermosa que carece de discreción.– Proverbios 11:22, NBLA
El libro de Proverbios nos insta a buscar y retener esta virtud que es la discreción.
Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;
Guarda la prudencia y la discreción.– Proverbios 3:21, NBLA
