Los pozos de Isaac y la vida del Espíritu (Génesis 26)

La Biblia no nos dice mucho sobre la vida de Isaac.

En contraste, la Biblia nos dice mucho sobre su padre, Abraham, y sobre uno de los dos hijos de Isaac, Jacob.

Es más, en los capítulos de Génesis que hablan sobre estos tres patriarcas (Abraham, Isaac, y Jacob), el autor termina de contarnos sobre Abraham y comienza contándonos de lleno sobre Jacob. No es hasta después de empezar a contarnos sobre Jacob que el autor regresa a contarnos más sobre la vida de Isaac, y esto nos lleva a Génesis capítulo 26. 

La vida de Isaac es poco impresionante. Lo que más resalta es su falla en decir que su esposa era su hermana, por miedo a que lo mataran a él, ya que su esposa era de buen parecer. Lo otro que también resalta es la manera milagrosa en que Dios lo prosperó.

Primero, Dios abrió el vientre de Rebeca, esposa de Isaac, y ellos lograron tener mellizos. Segundo, Dios le ordenó no huir de una sequía que llegó a la tierra donde él vivía y le prometió bendecirlo.

Dios bendice a Isaac

Bajo esta palabra o promesa de bendición de parte de Dios, Isaac sembró y ese mismo año cosechó al ciento por uno. Ahora, se dice que el que siembra no tiene garantizada una cosecha. Hay factores que pueden afectar la cosecha a tal grado que la cosecha entera se puede perder. En la antigüedad, una buena cosecha sería cosechar entre cinco y diez por uno. O sea, cosechar de cinco a diez frutos de cada semilla que se sembraba.

Isaac próspero de una manera milagrosa. Cosechó cien (100) frutos de cada semilla que sembró, y tuvo esta cosecha durante una sequía.  Esto sí fue impresionante. Dios le dijo que lo iba a bendecir en esa tierra y Dios lo cumplió. Dios enriqueció a Isaac de gran manera.

Los pozos

Otra manera en que Dios enriqueció a Isaac fue al proveerse de pozos. Esta provisión era muy importante, especialmente durante una sequía.

Ahora, lo interesante de estos pozos era que no eran nuevos pozos. Isaac volvió a excavar los pozos que su padre Abraham había excavado años atrás. Se dice que los pozos en ese entonces sería el equivalente a tener campos petrolíferos hoy en día. Así de rico llegó a ser Isaac.

El proceso de abrir los pozos no fue fácil. A parte de no ser una tarea fácil en sí, Isaac enfrentó oposición por parte de los habitantes de esa tierra, los filisteos. Tan grande era la envidia de estas personas, que en vez de beneficiarse de estos pozos, prefirieron taparlos y llenarlos de tierra, y cuando Isaac los volvió a excavar los filisteos pelearon por los derechos del agua. 

Isaac no peleo por los pozos, y simplemente les dejo los pozos a los filisteos y continuó excavando hasta que ya no le pelearon los pozos. Es interesante notar que aunque Dios lo estaba bendiciendo con los pozos, no lo guardo de la oposición. Isaac tuvo que lidiar con la oposición.

Algunos de los maestros de la Biblia halagan el carácter humilde y benigno de Isaac, ya que él no peleó con los filisteos por los pozos. A pesar de la oposición, él no se rindió y continuó cavando los pozos de su padre.

La bendición espiritual

A este punto de la lectura de Génesis 26 comencé a notar algo en el texto. Veo que los pozos de Isaac representan la vida del Espíritu.

“Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”

Gálatas 5:25, NBLA

“Pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

Juan 4:14, NBLA

Isaac representa a la persona cristiana que busca la vida espiritual. Los pozos representan la vida el Espíritu.

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”

Romanos 8:14, NBLA

Esta bendición espiritual está por encima de cualquier bendición o prosperidad material. 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.”

Romanos 8:2, NBLA

“Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz.”

Romanos 8:6, NBLA

Isaac fue diligente en cavar los pozos de su padre, aun en medio de oposición, y de igual manera la persona cristiana hoy en día tiene que buscar estos pozos espirituales, esta riqueza espiritual. Y esta bendición espiritual está disponible para nosotros.

Una manera práctica de recibir esta bendición es por medio de la lectura de la Biblia.

“Para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra.”

Efesios 5:26, NBLA

Que el Señor nos ayude a cavar y mantener abiertos estos pozos espirituales en nuestras vidas, para que el agua viva brote dentro de nosotros, conduciendo a la vida eterna.

Adán engendró un hijo

La Biblia ofrece diferentes genealogías. Son importantes para el pueblo de Dios. Hay una genealogía en Génesis, capítulo 5, que el texto dice que es de las generaciones de Adán. Quiero examinar un versículo en particular.

Génesis 5:3

«Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.» (RV1960)

Este texto destaca porque un capítulo antes, en Génesis capítulo 4, aprendemos que Adán y Eva tuvieron dos hijos, Caín y Abel (Gén. 4:1-2). Más adelante, todavía en el capítulo 4, también aprendemos que Adán y Eva tuvieron otro hijo en lugar de Abel, a quien Caín mató. ¿Cómo se llamaba ese hijo? Set (Gén. 4:25). Entonces, la genealogía en Génesis 5 no menciona el hecho de que Adán y Eva tuvieron al menos dos hijos antes de Set (Caín y Abel). Notamos que la genealogía menciona que Adán tuvo otros hijos e hijas (Gén. 5:4), pero no menciona si nacieron antes o después del nacimiento de Set.

Esta genealogía en Génesis 5, que no menciona a Caín y Abel, plantea la pregunta de si hubo otros hijos nacidos de Adán y Eva antes de Caín y Abel. Génesis 5 no menciona a Caín y Abel, entonces, ¿acaso Génesis 4 no menciona a otros hijos nacidos de Adán y Eva? Más específicamente, ¿hubo hijos nacidos de Adán y Eva antes de la caída?

El libro de Génesis, y el resto de la Biblia, no nos proporciona una respuesta.

Y está bien. Porque el propósito de las genealogías es que comienzan a señalarnos al Hijo del Hombre, a Jesucristo, el Hijo de Dios, que se hizo hombre por nosotros, para rescatarnos y redimir a la humanidad.

God walks in the garden

Having made the first human beings, we have to consider that things on earth probably looked different than they do today. Probably a lot different. This is because sin had not yet entered our world. In other words, everything was perfect in the beginning.

There was no sickness, destruction, or death. No pollution of our planet either. Everything was new and thriving. But by Genesis chapter 3, we see how things began to change drastically.

Man disobeyed God and sin entered the world. Our first parents, Adam and Eve, went from being naked and not ashamed (Gen. 2:25), to naked and afraid (Gen. 3:10).

There is a detail in the text that I want to examine. It’s found in the following verse:

Genesis 3:8

[8] And they heard the sound of the LORD God walking in the garden in the cool of the day, and the man and his wife hid themselves from the presence of the LORD God among the trees of the garden. (ESV)

This text tells us that God walked in the garden in the cool of the day. We have to wonder whether this was describing God’s actions literally or figuratively. In any case, this act of God walking in the garden where he had placed the man he created, signals that God wanted a close relationship with man.

God had made man in his image and likeness, and so man was to commune with God in the same way that the Triune God is in perfect community within himself as Father, Son, and Holy Spirit.

Since the beginning, God has always wanted to be in close relationship with human beings. Sin separated humanity from God. Eventually, God would deal with sin and death definitively in Jesus Christ, who came to earth to renew the world God created.

Jesus came to undo the damage and destruction that sin and death caused on earth. This plan is still being worked out, but God promises to one day complete his work of redemption through the renewing of all things.

We no longer have to be naked and afraid, and have to hide from God’s presence. We can partake in Jesus’s righteous and have a right standing with God. Jesus promises to cover us and not be ashamed of us. Just as in the beginning, we can now be in close relationship with God.

El milagro de engendrar

Y los días de Adán después de haber engendrado a Set fueron 800 años, y tuvo otros hijos e hijas.

Génesis 5:4

Hoy en día, el que una familia tenga de 1 a 3 hijos se ve como un numero adecuado para una familia (cuando digo «hijos» me refiero a hijos e hijas). De 3 a 5 hijos se ve como un numero generoso para una familia. De 5 a 7 hijos se ve cómo una familia grande y la gente se le queda viendo a la familia cuando están todos juntos. El tener más de 7 hijos se ve preocupante el alto numero de hijos y no solamente la gente se le queda viendo a la familia cuando los ven a todos juntos, sino que también se ven caras de prejuicio hacia la numerosa familia.

Lo bueno es que hoy en día todavía se conserva el sentido asombroso y milagroso de lo que significa poder engendrar, el poder tener hijos, el hecho que la mujer puede llevar dentro de si a una criatura que toma 9 meses para crecer y desarrollarse lo suficiente para salir a nuestro mundo. Esto, a pesar que hay preocupaciones de la sobre población. Lo único es que el problema no es la sobre población; el problema es el corazón del ser humano. Nuestro planeta tiene tanto el espacio como los recursos para sostener la existencia humana, pero somos nosotros los que no hemos administrado bien el planeta y sus recursos.

No hay que ir muchos años atrás para saber que antes las mujeres tenían muchos hijos. Y si vamos hasta el principio de la historia, vemos que las mujeres tenían aun más hijos. Este es el relato que vemos en el libro de Génesis capítulo 5. Se hace el registro del padre, y a que edad engendro un hijo, y que tuvo más hijos e hijas. Al leer que estas primeras personas vivieron de 800 a casi los 1000 años, uno tiene que llegar a la conclusión que el mundo del principio era muy diferente a nuestro mundo hoy en día.

Podemos notar que en Génesis 5, Adan tuvo a su hijo Set a los 130 años. Pero lo que sabemos es que él tuvo por lo menos a dos hijos antes que Set (Cain y Abel). Entonces cuando el texto nos dice que estas primeras personas tuvieron a un hijo, y también tuvieron a otros hijos e hijas, podemos deducir que tuvieron hijos antes y después del hijo que el texto nombra.

El texto me hace pensar en la mujer otra vez. Hoy en día sabemos cómo afecta el tener hijos a la mujer, mayormente hablando de los cambios físicos que conlleva el tener hijos. Hay mujeres que son afectadas fisicamente el solo tener un hijo. Sin embargo, vemos que en el principio los humanos vivían cientos de años, y tenían más capacidad de engendrar hijos. Pero esta capacidad se fue reduciendo.

Cuando llegamos a Génesis 17, vemos que Dios le da la promesa de un hijo a Abraham. La esposa de Abraham, Sara, era estéril y mientras que Abraham creía que Dios le podía dar un hijo a la que era estéril, se le era más difícil creer que a su edad tan avanzada pudieran ellos tener un hijo todavía. Abraham tenia 100 años y Sara 90 años cuando Dios le dio la promesa de Isaac. En ese tiempo el tener 100 años ya se consideraba una edad avanzada para tener hijos, mientras que en Génesis 5 Adan tuvo a Set a los 130 años.

Génesis 1: Dios y el comienzo de todo – parte #2

del podcast, episodio #3

los 6 días de la creación

Hay dos posiciones que los creyentes toman cuando se trata de los 6 días de la creación. La primera posición es que los días fueron días de 24 horas, tal y como lo es un día hoy en día. La segunda posición es que cada día fue de un periodo de tiempo no determinado.

Esta segunda posición es una propuesta para reconciliar los billones de años que la ciencia propone que tiene el planeta, y entonces los estudiantes de la Biblia han utilizado una cita de la Biblia (2 Ped. 3:8, Sal.90:4) en donde se habla de que para Dios mil años son como un día para él, y viceversa. La primera posición creo que tiene más sentido que el autor de Génesis haya querido especificar que fueron días literales de 24 horas. Es improbable que el escritor de Génesis haya usado la palabra día cuando realmente quiso decir un periodo de tiempo no determinado. Esto es porque el texto mismo dice al final de lo que pasaba en cada día, y fue la tarde y fue la mañana: un día. Esto nos habla sobre ciclos de tiempos, que en este caso fueron 24 horas. El libro de Éxodo asimila que así como Dios creó los cielos y la tierra en 6 días, así mismo el hombre tenía que trabajar 6 días y luego descansar en el séptimo día. 

primer día

Entonces dijo Dios: «Sea la luz». Y hubo luz. Dios vio que la luz era buena; y Dios separó la luz de las tinieblas. Y Dios llamó a la luz día y a las tinieblas llamó noche. Y fue la tarde y fue la mañana: un día.

Génesis 1:3-5 (NBLA)

En el vs. 3 empezamos a ver el poder creativo de Dios en su palabra. Dios solo dijo, “sea la luz”, y dice que fue la luz, “Y hubo luz” dice esta versión. Dios hizo que la luz saliera en medio de las tinieblas (porque se recuerdan que el mundo estaba en oscuridad). Dios mira que la luz es buena y hace distinción entre la luz y las tinieblas (uso los términos tinieblas y obscuridad intercambiablemente), llamándole luz al día, y noche a la oscuridad.

Es interesante ver que en el principio solo había oscuridad. Luego Dios hace la luz y lo llama bueno, casi insinuando que no era buena la oscuridad. Es más, cuando la Biblia menciona tinieblas y oscuridad, casi siempre (si no es que siempre) lo hace de una forma negativa. Entonces lo que hay que notar es que Dios permite que las tinieblas permanezcan en su diseño para el universo. Las tinieblas, la oscuridad, la noche, son parte del diseño de Dios.

Ahora tenemos que preguntarnos – ¿Qué era esa luz? Aquí todavía no estaba el sol y la luna y las estrellas. Aquí parece ser una luz genérica, por así decirlo. Esta porción de Génesis es bastante debatida también. Los comentarios que consulte, y aun uno de mis favoritos comentaristas de la Biblia, no elabora mucho esto y empieza hablar sobre la luz de Dios. Pero vemos aquí que no es una luz espiritual o etérea. Es una luz que pone en marcha el tiempo, porque después de la creación de la luz empieza a decirnos el autor,  Y fue la tarde y fue la mañana: un día. Esta frase se repite en cada uno de los 6 días de la creación. Otra vez, creo que es porque nos está diciendo que fue un ciclo de 24 horas. Tal vez solo fue una luz gigantesca que después se dispersa en las estrellas de todo el universo, y también en nuestro sol (que es una estrella) y en la luz menor (que sería la luna), aunque sabemos que la luna no tiene luz propia.

Al final del primer día vemos algo que veremos al final del resto de los 6 días de la creación: «Y fue la tarde y fue la mañana: x día.»

segundo día

Entonces dijo Dios: «Haya expansión[c] en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas». Dios hizo la expansión[d], y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de las aguas que estaban sobre la expansión. Y así fue. Y Dios llamó a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.

Génesis 1:6-8 (NBLA)

Miramos aquí que otra vez Dios habla y con solo su voz hace que las aguas se separen y crea una bóveda, lo que hoy conocemos como nuestra atmósfera. Lo que tenemos que considerar en este pasaje es que la palabra en hebreo para describir lo de arriba es la palabra cielos, y está en el plural. La Biblia dice “cielos” tanto para referirse al lugar donde vuelan las aves (que también se le llama expansión), así también como para referirse al espacio en donde está la luna y luego los otros planetas, como también se refiere a un lugar arriba en donde está la morada de Dios. Por el texto y el contexto del quinto día, podemos ver que se está refiriendo a la expansión, a la bóveda donde vuelan las aves.

Tenemos que mencionar en qué manera separó Dios las aguas. Dice el texto que separó las aguas que estaban abajo de la expansión de las que aguas que estaban sobre la expansión. Los maestros de la Biblia dicen que los judios creen en aguas que están en los cielos. Yo creo que por lo menos al principio de la creación si habian aguas sobre la expansión (este primer cielo por decirlo así). Y fue así, dice la Biblia. Entonces me indica que realmente sucedió. Solo porque hoy no se puedan ver aguas sobre nuestro cielo no quiere decir que al principio de la creación no estuvo ahí tampoco.

Escuché a una persona cristiana que decía que cuando era pequeña e iba a la iglesia, le era fácil creer todas las historias de la Biblia que aprendía, y que al crecer y estudiar y madurar, se le volvió más difícil de creer lo que la Biblia enseña. Ella menciona este día segundo para evidenciar cómo la Biblia ya no le era algo fácil de solo aceptar. Ella dijo, porque científicamente sabemos que no hay aguas en el cielo, así con un tono condescendiente. Pero el error es pensar que nuestro mundo hoy es tal como era en el principio.

tercer día

Entonces dijo Dios: «Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos, y que aparezca lo seco». Y así fue. Dios llamó a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas llamó «mares». Y Dios vio que era bueno. Entonces dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación[e]: hierbas[f] que den semilla, y árboles frutales que den su fruto con su semilla sobre la tierra según su especie». Y así fue. Y produjo la tierra vegetación[g]: hierbas[h]que dan semilla según su especie, y árboles que dan su fruto con semilla, según su especie. Y Dios vio que era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana: el tercer día.

Génesis 1:9-13 (NBLA)

Dios hace surgir la tierra seca. Esto ayuda a confirmar que la tierra estaba cubierta de agua hasta el tercer día de la creación. Dios le llama a lo seco tierra y a las aguas mares. Después vemos que Dios hace que la tierra produzca vegetacion, hierbas y árboles. Y Dios quiere que la tierra produzca variedad de vegetación y que dan semilla, dice, para que la vegetación se reproduzca.

Aquí empezamos a ver otro aspecto de Dios. En su inmensa creatividad, Dios crea diversidad. No crea solo un tipo de hierba, sino muchos. No crea una clase de árboles sino que muchas clases de árboles. Aquí Dios vuelve a mencionar que él vio que lo que hizo era bueno. La diversidad en la creación de Dios es buena.