Isaac’s Wells and the Life of the Spirit (Genesis 26)

The Bible doesn’t tell us much about Isaac’s life.

In contrast, it tells us a lot about his father, Abraham, and one of Isaac’s sons, Jacob.

In fact, in the chapters of Genesis covering these three patriarchs (Abraham, Isaac, and Jacob), the author finishes Abraham’s story and moves straight into Jacob’s. Only after beginning Jacob’s narrative does the author return to provide a little more details about Isaac’s life. Which brings us to Genesis chapter 26.

Compared to other Bible characters, and especially compared to his father Abraham, or Isaac’s son Jacob, Isaac’s life appears rather unremarkable. The one thing that does stand out was his failure when, out of fear the men would kill him due to his wife’s attractive appearance, he lied and said she was his sister.

The other aspect of his life was the miraculous way in which God prospered him.

First, God opened Rebekah’s womb, Isaac’s wife, and they were able to have twin boys.

Second, God commanded him not to flee from a famine that came to the land where he lived and promised to bless him.

God blesses Isaac

Under this divine promise, Isaac sowed in that land, and in the same year he reaped a harvest of a hundredfold. We know that sowing doesn’t guarantee a harvest—many factors can destroy it entirely. In those days, yielding a harvest of five to tenfold was considered a successful harvest; that is, getting five to ten grains for every one sown.

Yet Isaac reaped a hundredfold from each seed he sowed. This miraculous harvest happened during a significant famine. God had promised to bless him in that land, and He fulfilled His word. God prospered Isaac in an extraordinary way.

The wells

Another way God blessed Isaac was through wells of water. This provision was vital, especially during a famine.

What’s interesting is that these weren’t new wells—Isaac reopened the ones his father Abraham had dug years earlier. In that era, owning wells was comparable to owning oil fields today; they represented immense wealth.

Reopening the wells wasn’t easy. Besides the hard labor involved, Isaac faced opposition from the people of the land, the Philistines. Their envy was so intense that, instead of benefiting from the wells, they preferred to stop them up and fill them with earth. Every time Isaac reopened them, the Philistines quarreled over the water rights.

Isaac did not contend for the wells; he simply left them to the Philistines and kept digging until they no longer opposed him. It is interesting to note that although God was blessing him with the wells, He did not keep him from having to face opposition.

Some Bible teachers praise Isaac’s humble and peaceable character for not fighting the Philistines over the wells. Despite the opposition, he didn’t give up and continued reopening his father’s wells.

The spiritual blessing

As I read Genesis 26, I noticed something profound in the text: Isaac’s wells represent the life of the Spirit.

“If we live by the Spirit, let us also keep in step with the Spirit.”

Galatians 5:25, ESV

“But whoever drinks of the water that I will give him will never be thirsty again. The water that I will give him will become in him a spring of water welling up to eternal life.”

John 4:14, ESV

Isaac represents the Christian believer who seeks to live by the Spirit. The wells represent the life of the Spirit.

“For all who are led by the Spirit of God are sons of God.”

Romans 8:14, ESV

This spiritual blessing far surpasses any material prosperity.

“For the law of the Spirit of life has set you free in Christ Jesus from the law of sin and death.”

Romans 8:2, ESV

“For to set the mind on the flesh is death, but to set the mind on the Spirit is life and peace.”

Romans 8:6, ESV

Isaac was diligent in reopening his father’s wells, even amid opposition. In the same way, today’s Christian must seek these “spiritual wells,” these spiritual riches. And this blessing is available to us.

One practical way to receive this blessing is through reading the Bible.

“That he might sanctify her, having cleansed her by the washing of water with the word.”

Ephesians 5:26, ESV

May the Lord help us to dig and keep open these spiritual wells in our lives, so that living water may spring up within us, leading to eternal life.



Los pozos de Isaac y la vida del Espíritu (Génesis 26)

La Biblia no nos dice mucho sobre la vida de Isaac.

En contraste, la Biblia nos dice mucho sobre su padre, Abraham, y sobre uno de los dos hijos de Isaac, Jacob.

Es más, en los capítulos de Génesis que hablan sobre estos tres patriarcas (Abraham, Isaac, y Jacob), el autor termina de contarnos sobre Abraham y comienza contándonos de lleno sobre Jacob. No es hasta después de empezar a contarnos sobre Jacob que el autor regresa a contarnos más sobre la vida de Isaac, y esto nos lleva a Génesis capítulo 26. 

La vida de Isaac es poco impresionante. Lo que más resalta es su falla en decir que su esposa era su hermana, por miedo a que lo mataran a él, ya que su esposa era de buen parecer. Lo otro que también resalta es la manera milagrosa en que Dios lo prosperó.

Primero, Dios abrió el vientre de Rebeca, esposa de Isaac, y ellos lograron tener mellizos. Segundo, Dios le ordenó no huir de una sequía que llegó a la tierra donde él vivía y le prometió bendecirlo.

Dios bendice a Isaac

Bajo esta palabra o promesa de bendición de parte de Dios, Isaac sembró y ese mismo año cosechó al ciento por uno. Ahora, se dice que el que siembra no tiene garantizada una cosecha. Hay factores que pueden afectar la cosecha a tal grado que la cosecha entera se puede perder. En la antigüedad, una buena cosecha sería cosechar entre cinco y diez por uno. O sea, cosechar de cinco a diez frutos de cada semilla que se sembraba.

Isaac próspero de una manera milagrosa. Cosechó cien (100) frutos de cada semilla que sembró, y tuvo esta cosecha durante una sequía.  Esto sí fue impresionante. Dios le dijo que lo iba a bendecir en esa tierra y Dios lo cumplió. Dios enriqueció a Isaac de gran manera.

Los pozos

Otra manera en que Dios enriqueció a Isaac fue al proveerse de pozos. Esta provisión era muy importante, especialmente durante una sequía.

Ahora, lo interesante de estos pozos era que no eran nuevos pozos. Isaac volvió a excavar los pozos que su padre Abraham había excavado años atrás. Se dice que los pozos en ese entonces sería el equivalente a tener campos petrolíferos hoy en día. Así de rico llegó a ser Isaac.

El proceso de abrir los pozos no fue fácil. A parte de no ser una tarea fácil en sí, Isaac enfrentó oposición por parte de los habitantes de esa tierra, los filisteos. Tan grande era la envidia de estas personas, que en vez de beneficiarse de estos pozos, prefirieron taparlos y llenarlos de tierra, y cuando Isaac los volvió a excavar los filisteos pelearon por los derechos del agua. 

Isaac no peleo por los pozos, y simplemente les dejo los pozos a los filisteos y continuó excavando hasta que ya no le pelearon los pozos. Es interesante notar que aunque Dios lo estaba bendiciendo con los pozos, no lo guardo de la oposición. Isaac tuvo que lidiar con la oposición.

Algunos de los maestros de la Biblia halagan el carácter humilde y benigno de Isaac, ya que él no peleó con los filisteos por los pozos. A pesar de la oposición, él no se rindió y continuó cavando los pozos de su padre.

La bendición espiritual

A este punto de la lectura de Génesis 26 comencé a notar algo en el texto. Veo que los pozos de Isaac representan la vida del Espíritu.

“Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”

Gálatas 5:25, NBLA

“Pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

Juan 4:14, NBLA

Isaac representa a la persona cristiana que busca la vida espiritual. Los pozos representan la vida el Espíritu.

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”

Romanos 8:14, NBLA

Esta bendición espiritual está por encima de cualquier bendición o prosperidad material. 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.”

Romanos 8:2, NBLA

“Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz.”

Romanos 8:6, NBLA

Isaac fue diligente en cavar los pozos de su padre, aun en medio de oposición, y de igual manera la persona cristiana hoy en día tiene que buscar estos pozos espirituales, esta riqueza espiritual. Y esta bendición espiritual está disponible para nosotros.

Una manera práctica de recibir esta bendición es por medio de la lectura de la Biblia.

“Para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra.”

Efesios 5:26, NBLA

Que el Señor nos ayude a cavar y mantener abiertos estos pozos espirituales en nuestras vidas, para que el agua viva brote dentro de nosotros, conduciendo a la vida eterna.

Invoca el nombre del Señor

Abraham invocó el nombre del Señor (Gén. 12:8). Este es el mismo lenguaje que se usa previamente en Génesis 4:26, donde dice: «Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.»

Este acto de invocar el nombre del Señor se realizó en el tiempo de Set (Gén. 4:26), y más tarde en el tiempo de uno de los descendientes de Set, esto es, Abraham (Gén. 12:8).

La Biblia nos invita a invocar el nombre del Señor. Su nombre es Jesús. Invoca el nombre del Señor Jesús y él responderá. Invoca el nombre del Señor Jesús y él te salvará.

Romanos 10:13

[13] Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (RV1960)

Call upon the name of the Lord

Abraham called upon the name of the Lord (Gen. 12:8). This is the same language that is used previously in Genesis 4:26, where it says «At that time people began to call upon the name of the Lord.»

This act of calling upon the name of the Lord was done in the time of Seth (Gen. 4:26), and later in the time of one of Seth’s descendants, Abraham (Gen. 12:8).

We are invited to call upon the name of the Lord. His name is Jesus. Call upon the name of the Lord Jesus and he will answer. Call upon the name of the Lord Jesus and he will save you.

Romans 10:13

[13] For “everyone who calls on the name of the Lord will be saved.” (ESV)

Hablando de genealogías

Los autores bíblicos tenían un propósito en mente al usar una genealogía. La primera genealogía en la Biblia se encuentra en Génesis 5. El propósito de esta es mostrarnos cómo llegamos desde Adán, a Set, hasta Noé.

Luego, hay dos genealogías diferentes que se mencionan, comenzando en el capítulo 9:18. La primera genealogía nos habla de los descendientes inmediatos de Noé.

La segunda genealogía continúa enumerando los descendientes de Noé y, en el capítulo 11:10, menciona los descendientes de uno de los hijos de Noé, Sem. ¿Por qué la genealogía comienza a enfocarse en Sem? Porque de Sem proviene un hombre llamado Taré, quien fue el padre de Abram, a quien Dios más tarde le cambió el nombre a Abraham. Sí, ese Abraham.

La narrativa bíblica entrelaza las diferentes genealogías para hablarnos del Hijo del Hombre que habría de venir muchos años después. Los autores de los evangelios, Mateo y Lucas, incluyen una genealogía para mostrarnos cómo Jesús era el hijo de Abraham y el hijo de Adán.

Gálatas 4:4–5

4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. (RV1960)

Speaking of genealogies

The biblical authors had a purpose in mind when using a genealogy. The first genealogy in the Bible is found in Genesis 5. The purpose of this is to show us how we got from Adam, to Seth, all the way down to Noah.

Then there are two different genealogies listed, beginning in chapter 9:18. The first genealogy tells us about Noah’s immediate descendants.

The second genealogy continue to list Noah’s descendants and in chapter 11:10, it lists the descendants of one of Noah’s sons, Shem. Why does the genealogy begin to focus in on Shem? Because from Shem comes a guy named Terah and he was Abram’s father, whom God later changed his name to Abraham. Yes, that Abraham.

The biblical narrative weave the different genealogies to tell us of the Son of Man who was to come many years later. The gospel authors, Matthew and Luke, include a genealogy to show us how Jesus was the son of Abraham and the son of Adam.

Galatians 4:4–5

[4] But when the fullness of time had come, God sent forth his Son, born of woman, born under the law, [5] to redeem those who were under the law, so that we might receive adoption as sons. (ESV)

Adán engendró un hijo

La Biblia ofrece diferentes genealogías. Son importantes para el pueblo de Dios. Hay una genealogía en Génesis, capítulo 5, que el texto dice que es de las generaciones de Adán. Quiero examinar un versículo en particular.

Génesis 5:3

«Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.» (RV1960)

Este texto destaca porque un capítulo antes, en Génesis capítulo 4, aprendemos que Adán y Eva tuvieron dos hijos, Caín y Abel (Gén. 4:1-2). Más adelante, todavía en el capítulo 4, también aprendemos que Adán y Eva tuvieron otro hijo en lugar de Abel, a quien Caín mató. ¿Cómo se llamaba ese hijo? Set (Gén. 4:25). Entonces, la genealogía en Génesis 5 no menciona el hecho de que Adán y Eva tuvieron al menos dos hijos antes de Set (Caín y Abel). Notamos que la genealogía menciona que Adán tuvo otros hijos e hijas (Gén. 5:4), pero no menciona si nacieron antes o después del nacimiento de Set.

Esta genealogía en Génesis 5, que no menciona a Caín y Abel, plantea la pregunta de si hubo otros hijos nacidos de Adán y Eva antes de Caín y Abel. Génesis 5 no menciona a Caín y Abel, entonces, ¿acaso Génesis 4 no menciona a otros hijos nacidos de Adán y Eva? Más específicamente, ¿hubo hijos nacidos de Adán y Eva antes de la caída?

El libro de Génesis, y el resto de la Biblia, no nos proporciona una respuesta.

Y está bien. Porque el propósito de las genealogías es que comienzan a señalarnos al Hijo del Hombre, a Jesucristo, el Hijo de Dios, que se hizo hombre por nosotros, para rescatarnos y redimir a la humanidad.

Adam fathered a son

The Bible offers different genealogies. They are important for God’s people. There is a genealogy in Genesis, chapter 5, that the text says it’s of the generations of Adam. I want to examine one verse in particular.

Genesis 5:3

[3] When Adam had lived 130 years, he fathered a son in his own likeness, after his image, and named him Seth. (ESV)

This text stands out because one chapter before, in chapter 4, we learn that Adam and Eve had two sons, Cain and Abel (Gen. 4:1-2). Later in chapter 4, we also learn that Adam and Eve had another child, in place for their child Abel, whom Cain killed. What was that child’s name? Seth (Gen. 4:25). So the genealogy in Genesis 5 does not mention the fact that Adam and Eve had at least two sons prior to Seth (Cain and Abel). We notice the genealogy mentions that Adam had other sons and daughters (Gen. 5:4), but doesn’t mention whether they were before or after Seth’s birth.

This genealogy in Genesis 5, that doesn’t mention Cain and Abel, begs the question of whether there were other children born to Adam and Eve prior to Cain and Abel. Genesis 5 doesn’t mention Cain and Abel, so does Genesis 4 not mention other children that were born to Adam and Eve also? More specifically, were there children born to Adam and Eve prior to the fall?

The narrative of the book of Genesis, or anywhere else in the Bible, does not provide an answer for us.

And that is okay. Because the point of the genealogies is that they begin pointing us to the Son of Man, to Jesus Christ, the Son of God, who became a man for us, to rescue and redeem humanity.

Génesis 1: Dios y el comienzo de todo – parte #3

del podcast, episodio #3

cuarto día

Entonces dijo Dios: «Haya lumbreras[i] en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años; y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra». Y así fue. Dios hizo las dos grandes lumbreras[j], la lumbrera[k] mayor para dominio del día y la lumbrera[l] menor para dominio de la noche. Hizo también las estrellas. Dios las puso en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para dominar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios vio que era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana: el cuarto día.

Génesis 1:14-19 (NBLA)

Es aquí en el cuarto día que vemos que Dios hace que salgan lumbreras para separar el día de la noche, y para señales de estaciones, días y años. Aquí vemos la función de estas luces. Dios nos da la luz no solo para alumbrarnos, sino para establecer ciclos de tiempo, para que pudiéramos llevar el tiempo. Es importante saber que a través de la historia, el hombre ha utilizado estas lumbreras para su sobrevivencia. Es a través de las lumbreras que el hombre ha sabido cuándo sembrar, cuándo cosechar.

Otra vez vemos que Dios permite que la luz y las tinieblas coexistan. Dios vio este aspecto de luz/tinieblas, y vio que era bueno.

quinto día

Entonces dijo Dios: «Llénense[m] las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta[n] expansión de los cielos». Y Dios creó los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales, según su especie, están llenas[o] las aguas, y toda ave[p] según su especie. Y Dios vio que era bueno. Dios los bendijo, diciendo: «Sean fecundos y multiplíquense, y llenen las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra». Y fue la tarde y fue la mañana: el quinto día.

Génesis 1:20-23 (NBLA)

Aquí Dios manda que multitudes de peces y aves llenen la tierra. Vemos otra vez la diversidad de Dios en su creación y su poder creativo. En el versículo 21, la palabra hebrea que esta versión traduce como monstruos marinos, también la utilizan los autores del Antiguo Testamento para describir a serpientes, dragones, o ballenas. Pero cómo después da entender que estos monstruos, o dragones, o serpientes, o ballenas eran de las cuales «están llenas las aguas» pues se entiende que esta hablando aquí a animales marinos. Es curioso notar tanto lo que dice el lenguaje original, como notar la manera en que fue traducido este versículo.

Aquí en este quinto día notamos algo diferente. No solamente Dios vio que esto era bueno, pero también dice que los bendijo y les habla a los peces y aves, diciéndoles que se multipliquen y llenen las aguas y las aves en la tierra.

Es curioso también notar cómo Dios habla con estos animales.  

sexto día

Entonces dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganados, reptiles y animales de la tierra según su especie». Y así fue. Dios hizo las bestias de la tierra según su especie, y el ganado según su especie, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y Dios vio que era bueno.

Génesis 1:24-25 (NBLA)

En el sexto día vemos que Dios hace que la tierra produzca seres vivientes: ganados, reptiles y animales de la tierra. El hebreo que se tradujo como bestias, es la misma palabra que antes se tradujo como viviente. Esa palabra se usa en él Antiguo Testamento para describir a vivientes, a bestias, y vida. A veces podemos hacer mucho énfasis en las palabras traducidas al español pero realmente nos beneficia saber que la Biblia no fue escrita originalmente en español sino que en hebreo, arameo, y griego.

Creación del hombre y de la mujer

Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra». Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Dios los bendijo y les dijo: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra». También les dijo Dios: «Miren, Yo les he dado a ustedes toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto les servirá de alimento. Y a todo animal de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento». Y así fue. Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.

Génesis 1:26-31

Sigue el día sexto con la creación del ser humano. Notamos que ya no solo habla Dios, ya no dice, “produzca la tierra seres humanos”, sino que habla Dios en plural. “Hagamos”. Vemos que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios. Este aspecto es único en la creación. Vemos también bién el propósito del ser humano en la tierra: Ejercer dominio sobre todos los animales. Llenar la tierra y someterla.

Luego Dios les ordena que usen de todas las hierbas y árboles y de sus frutos, para comida.  Esencialmente los primeros seres humanos fueron veganos. ¿Ven cómo era diferente nuestro mundo? Sabemos que el ser humano ha sido omnívoro por la mayoría de su existencia. Pero aquí vemos que al principio no fue así. Así de distinto fue ese principio. Se podrá hacer el argumento por el veganismo, pero creo que aun los vegetales ya no son tal y como eran al principio. ¿Qué tipo de nutrientes habrán tenido estos vegetales, que hicieron vivir al ser humano por tanto tiempo?

Aquí también pasa algo importante. Dios no solo dice que lo que hizo fue bueno sino que ahora dice que fue bueno en gran manera. Podemos notar lo bueno que es la creación de Dios. La creación al principio fue buena porque lo hizo un Dios bueno. Dios creó todos los animales y creó al ser humano y no los dejo para que salieran adelante solos. Hay una creencia que dice que Dios creó el mundo y después nos abandonó. La Biblia aquí nos enseña lo contrario. Este es un buen Dios que hace a un mundo bueno, a una creación buena, porque es un Dios bueno que mantiene a su creación. Los maestros de la Biblia nos han enseñado que es aquí en Gen. 1:26 es en donde empezamos a ver rasgos de lo que después se vería más claro, el hecho que Dios existe como una Trinidad. Un Dios; Tres Personas. Este obviamente es un tema enorme, y no vamos a explicar más sobre este aspecto de Dios. 

Conclusión

El Dios de la Biblia es admirable. Grande es el nombre de Dios que hizo todas las cosas de la nada. Poderoso es Dios que con su palabra fueron hechas todas las cosas. Majestuoso es Dios quien establece orden en la tierra y sistemas solares para guiar nuestro andar en la tierra. Un Dios con enorme creatividad para crear diversidad de vida en la tierra, un Dios generoso que hace al ser humano a su imagen y semejanza. Es Dios quien da un propósito a toda la creación, un propósito específico para el ser humano, y una identidad, hechos a su imagen y semejanza. Un Dios bueno que crea todas las cosas y las declara buenas.

Génesis 1: Dios y el comienzo de todo – parte #1

del podcast, episodio #3

introducción al libro de génesis

  • El autor del libro de Génesis es Moises. 
  • Él es el autor de los primeros cinco libros de la Biblia, lo cual se les llaman el pentateuco. 
  • Conocemos más de su vida a partir del libro de Éxodo, que es el segundo libro de la Biblia. 
  • El texto de Génesis nos indica que lo más probable es que el libro fue editado después del tiempo de Moises. Esta información es fácil de encontrar (en biblias de estudio, comentarios bíblicos), entonces no explicare mas.

Los maestros de la Biblia han notado que el lenguaje y estructura de este primer capítulo del Génesis está escrito de una manera diferente al resto del libro. Unos creen que es más poético el lenguaje, mientras que otros dicen que es más como un prólogo del libro. Sea lo que sea, como no se sabe con exactitud, lo que hay que tener en mente cuando leemos este capítulo es que es un hebreo diferente al resto del libro. Entonces este aspecto de este primer capítulo de Génesis añade complejidad al entender lo que el texto dice.

Dios y el comienzo de todo

En el principio Dios creó los cielos y la tierra. La tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie[a] del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie[b] de las aguas.

Génesis 1:1-2 (NBLA)

Creer en Dios es algo razonable. Aquí en este primer versículo de la Biblia vemos a un Dios eterno y todopoderoso crea todas las cosas de la nada. Creer en Dios es un fundamento sólido que nos provee la Biblia. Creencia en Dios según la Biblia no es creencia en un cuento, no es solamente una creencia religiosa sin ningún fundamento en la realidad de todas las cosas. El Dios de la Biblia es la causa de la realidad.

La filosofía habla de que como todas las cosas están en movimiento, entonces tuvo que haber algo que puso todas las cosas en movimiento (nuestro planeta está girando a unas mil millas por hora). Cuando surgió este argumento los filósofos no tenían ningún problema reconociendo la existencia de un ser poderoso, un Dios. La filosofía después dijo que todas las cosas tienen una causa. Cada cosa es la causa de otra causa. Y la pregunta que se han hecho es, ¿Y cuál fue la causa de Dios? Pero si seguimos ese argumento, no llegaríamos jamás a una causa principal, y eso no es lo que la Biblia está enseñando en estos primeros versículos.

Lo que enseña la Biblia es que si Dios creó todo en el principio, significa que él ya estaba ahí antes del principio de todo. Entonces él es el movedor que da el movimiento a todas las cosas. Él es la causa antecedente (Def. Dic. Antecedente es un término que proviene de un vocablo latino y sirve para referirse a aquello que antecede [que aparece delante de otra cosa en tiempo, orden o lugar]. Este término puede utilizarse para hablar de una circunstancia o acción que sirve como referencia para comprender con mayor exactitud un hecho posterior).

Este es Dios, quien está fuera de nuestra realidad (porque Dios es el autor de la realidad), fuera de nuestro tiempo (porque Dios empezó el tiempo), y fuera de nuestra existencia (porque él creó todo de la nada). Esto es lo que el autor de Génesis nos está enseñando. Dios es diferente a su creación en posición, en orden, en lugar. Todas las cosas empezaron a existir de la nada por medio de su palabra. El lo dijo, y así llegó a ser el universo.

La tierra estaba en desorden y vacía. No había estructura, estaba comenzando a existir todo y todavía estaba en progreso todo. Vemos la condición del universo antes de la actuación de Dios. Todo el resto del capítulo nos habla sobre los hechos de Dios en el universo que él creó.

El texto nos indica que el planeta tierra estaba cubierta de tinieblas (oscuridad). El planeta tierra también estaba cubierto de agua. La palabra en hebreo que se traduce en este versículo como abismo, se traduce en otro lugar de la Biblia como “aguas profundas.” Los científicos recientemente publicaron estudios que proponen que la tierra estuvo cubierta de agua en un principio. Utilizando rocas que han encontrado en Australia y que han estudiado. Se cree que esto pasó de un billón a tres billones atrás. Después en el tercer día de la creación miramos que Dios hace que las aguas se separen para que salga tierra seca, o sea los continentes en donde toda la humanidad vive hoy en día. Esto nos ayuda a concluir que la tierra si estaba cubierta de agua.

El Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Esto me indicaría que el espíritu de Dios estaba sobre toda la superficie del planeta. Es importante notar esa palabra mover, la palabra hebrea que se utiliza aquí también significa aletear (o revolotear, como lo haría una águila), flotar, o estar suspendido. Podemos ver el nivel de involucramiento que Dios ha tenido con su creación desde el principio. Aunque es diferente a su creación, Dios no solo hace que todo exista, sino que también sostiene toda su creación. Dios entonces comienza a traer orden al desorden, y empieza a llenar la tierra que estaba vacía. Dios pone todas las cosas en su lugar.