EL COMIENZO DEL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA – MARCOS 1:2-8

“Como está escrito en el profeta Isaías: «He aquí, Yo envío Mi mensajero delante de Ti, El cual preparará Tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, Hagan derechas Sus sendas” ». Juan el Bautista apareció en el desierto predicando el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. Acudía a él toda la región de Judea, y toda la gente de Jerusalén, y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán. Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero a la cintura, y comía langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: «Tras mí viene Uno que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».”

Marcos‬ ‭1‬:‭2‬-‭8‬ ‭NBLA‬‬

INTRODUCCIÓN

He comenzado a examinar el evangelio de Marcos, el cual nos cuenta sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios.

Estaré examinando los siguientes tres puntos, los cuales son:

  1. El ministerio de Juan el Bautista
  2. La persona de Juan el Bautista
  3. El mensaje de Juan el Bautista

1. EL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA

Marcos no es el único que nos cuenta sobre Juan el Bautista. Curiosamente, los cuatro autores de los cuatro evangelios que tenemos en la Biblia lo hacen.

Anunciado en el Antiguo Testamento

También los cuatro autores de los cuatro evangelios citan el Antiguo Testamento al contarnos acerca de Juan el Bautista. Marcos, entonces, nos empieza a contar sobre Juan el Bautista citando el Antiguo Testamento.

Aunque Marcos solo menciona al profeta Isaias, la cita que corresponde es tanto de Isaias (40:3) como del profeta Malaquías (3:1). Al citar a los profetas del Antiguo Testamento, Marcos nos dice que el surgimiento de Juan el Bautista era en cumplimiento de la palabra de Dios. 

Así como el Antiguo Testamento había anunciado la llegada de Jesús el Mesías, así también el ministerio de Juan el Bautista se había anunciado por los profetas del Antiguo Testamento.

Prepara el caminó

En los tiempos antiguos, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a representantes del reino o gobierno para preparar la llegada del rey o gobernante.

Similarmente hoy, se conoce que donde sea que el presidente de los Estados Unidos viaje, el Servicio Secreto—como se le llama a la guardia de seguridad personal del presidente—se adelanta a ver la logística de las rutas de la transportación, y en donde se va a hospedar el presidente. El servicio secreto entonces funciona como los que preparan el camino del presidente.

Aún en Hollywood, cuando se tienen los premios de la academia, ponen lo que se llama la «alfombra roja» para los actores famosos. Es ahí en la alfombra roja que se reciben a los actores y personas famosas, y hay cámaras, luces, ahí estan los fans recibiendolos, y los medios de comunicación los entrevistan. La alfombra roja entonces es como prepara la llegada de los actores y personas famosas. 

Esto de preparar el camino se practicaba aun en los tiempos de Jesús. También en ese entonces, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a personas cuya función era preparar la logística de la llegada del rey.

De igual manera entonces, Marcos nos dice, que Juan el Bautista viene a preparar la llegada del rey Jesús. Juan vino a preparar los corazones de las personas para la llegada de Su Salvador, y así se cumple la palabra profética del Antiguo Testamento.

El ministerio de Juan el Bautista formaba parte de la historia del comienzo del evangelio, de las buenas noticias de Cristo Jesús, Hijo de Dios.

2. LA PERSONA DE JUAN EL BAUTISTA

Ahora hablemos un poco sobre lo que Marcos nos cuenta sobre la persona de Juan el Bautista. Lo primero que nos dice Marcos sobre Juan es que él vivía en el desierto. 

El Desierto

Esto también era en cumplimiento de la palabra profética. Interesantemente, vivir en el desierto es indicativo de una vida difícil. No hay muchos recursos, y en los tiempos de Jesus, era la gente pobre que vivía en el desierto.

En la Biblia, el estar en el desierto representa el pasar por un proceso de purificación y preparación. Esto lo vemos representado al pueblo de Israel al haber estado en el desierto por 40 años, y en el próximo episodio veremos que Jesus fue guiado por el Espíritu Santo al desierto en donde estuvo por 40 días, en preparación del inicio de Su ministerio.

Predicación

Luego notamos que Juan apareció en el desierto predicando. Aunque los otros evangelios nos dan más detalles sobre él, notamos que el enfoque de Marcos es el de decirnos que Juan el Bautista apareció en el desierto predicando. Esta era su función principal.

Bautiza

La otra función de Juan era la de bautizar. Y es de ahí que surge el nombre de Juan el Bautista. El texto dice que él predicaba el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. 

Vestimenta y dieta 

Luego en el versículo 6 (estoy saltándome el versículo 5 a propósito), Marcos nos cuenta sobre la vestimenta y dieta de Juan. 

Nos dice que estaba vestido de pelo de camello. Este tipo de vestimenta era común para las personas que vivían en los desiertos, lo cual usualmente eran personas muy pobres las que se vestían así.

Su dieta también incluía langostas y miel silvestre. Las langostas son los que nosotros conocemos como saltamontes o chapulines (grasshoppers en inglés). Los comentaristas Bíblicos dicen que las langostas (saltamontes o chapulines, o grasshoppers) eran grandes, y que era una dieta común para las personas que vivían en el desierto en ese entonces, y que también era la dieta de una persona muy pobre. También dicen que estas langostas todavía se comen hasta hoy en día en el Medio Oriente. 

Estos detalles sobre Juan el Bautista en todo caso nos sirve para confirmar que él sí estaba viviendo en el desierto, no es que solo fue a pasar un fin de semana ahí o que solo fue de visita a tomarse su “selfie” para que vieran que si estaba en el desierto. Juan estaba entregado al servicio de Dios, y para cumplir el propósito de Dios.

3. EL MENSAJE DE JUAN EL BAUTISTA

¿Cuál era el mensaje de Juan el Bautista? 

La predicación y el bautismo de Juan estaba preparando la llegada del rey Jesús. 

Personas responden a la predicación

En el versículo 5 vemos que mucha gente respondió el mensaje de Juan. Él los bautizaba en el río Jordán que estaba cerca del desierto donde él vivía.

Las personas respondieron en fe al mensaje de Juan. En el tiempo de Juan habían muchas personas que conocían de Dios pero no practicaban su fe. O sea que ellos creían en Dios pero vivían como si Dios no existiese. Este tipo de personas respondieron a la predicación de Juan el Bautista. 

En ese entonces, el bautismo era reservado para las personas no judías que se volvían en fe al Dios de Israel. Los judios no se bautizaban porque ya eran parte del pueblo escogido De Dios. 

Sin embargo, en el versiculo 5 vemos que las personas confesaban sus pecados (eran judíos porque venían de toda la region de judea y toda la gente de Jerusalén) y eran bautizados. Ha de ver sido una imagen extraña el ver eso. 

Podemos notar que la gente se acercaba a Dios en humildad, al confesar sus pecados y ser bautizados. 

Las correas de las sandalias

También en el tiempo de Marcos, era costumbre que cuando llegaba el dueño de la casa o cuando llegaba visita a una casa, los siervos o esclavos eran los que desataron las correas de las sandalias del dueño o de sus invitados. Era una tarea exclusivamente para los esclavos y un judío no se rebajaba a hacer tal cosa. 

Pero en el versículo 7 Juan predica anunciando que detrás de él venía alguien… a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. 

El bautismo con el Espíritu Santo

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

El bautismo del Espíritu Santo representa el cumplimiento de las promesas de Dios en el Antiguo Testamento. En el AT, las buenas noticias estaban conectadas con la intervención salvífica de Dios a favor de Su pueblo. 

  • ‭‭Isaías‬ ‭32‬:‭15‬ ‭(NBLA‬‬) “Hasta que se derrame sobre nosotros el Espíritu desde lo alto, El desierto se convierta en campo fértil Y el campo fértil sea considerado como bosque.”
  • ‭‭Isaías‬ ‭44‬:‭3‬ ‭(NBLA‬‬) “Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, Y torrentes sobre la tierra seca. Derramaré Mi Espíritu sobre tu posteridad, Y Mi bendición sobre tus descendientes.”
  • ‭‭Joel‬ ‭2‬:‭28‬-‭29‬ ‭(NBLA‬‬) “»Y sucederá que después de esto, Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; Y sus hijos y sus hijas profetizarán, Sus ancianos soñarán sueños, Sus jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas Derramaré Mi Espíritu en esos días.”

Conclusión 

Marcos nos dice como Juan el Bautista marcaba el cumplimiento de las promesas de Dios, al Juan haber aparecido en el desierto, predicando y bautizando a las multitudes, en preparación de la llegada del rey Jesús.

Estas son verdaderamente buenas noticias para todo ser humano. 

La obediencia de Juan y Jesús – Lucas 3

Lucas 3:1-20

Lucas empieza el capítulo 3 dándonos aún más datos históricos que establecen lo que él escribe dentro de la historia humana. Nos dice el nombre de 5 diferentes personajes de los cuales tenemos información fuera de la Biblia. Estos son, el emperador Tiberio César, y los gobernadores Poncio Pilato, Herodes, su hermano Felipe, y Lisanias. El Herodes que se menciona en este capítulo no es el mismo que se menciona en el capítulo 1. Junto con estos personajes históricos se menciona también quienes estaban sirviendo como sumos sacerdotes durante este tiempo, Anás y Caifás.

Notamos que el principio de este capítulo se lee muy parecido a como empiezan algunos libros proféticos del Antiguo Testamento, en donde los autores mencionaban quien estaba gobernando, y que en ese tiempo llega la palabra de Dios al profeta (véase Miqueas, Hageo, Zacarías). Esta manera de escribir también establece credibilidad a Juan el Bautista como profeta. Por alguna razón Juan el Bautista se encontraba en el desierto y empieza a predicar. Sin embargo, cualquiera que haya sido la razón, serviría para que se cumpliese la profecía sobre él. Juan el Bautista era el que venia adelante de Cristo Jesús para prepararle el camino. El texto nos dice que Juan fue «predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados,» y es de ahí que surge el nombre de Juan «el Bautista».

Al igual que con los profetas del Antiguo Testamento, el mensaje de Juan el Bautista no era fácil de recibir porque su mensaje confrontaba a las personas. Por ejemplo, le llamaba «camada» o conjunto de víboras a las personas que venían a verlo. Sin embargo, muchas personas respondieron a su llamado al arrepentimiento, incluyendo el bautizarse, y él les enseñaba cómo ellos podían cambiar su manera de vivir. Entre las personas que recibieron el mensaje de Juan estaban los recaudadores de impuestos. Los recaudadores de impuestos eran personas judías que trabajaban para el gobierno romano, y como los romanos habían conquistado a Israel y estaban ocupando y gobernando sobre ellos, los lideres religiosos de Israel consideraban a los recaudadores de impuestos como traidores.

El ministerio de Juan el Bautista comenzó a crecer y esto causo expectativa sobre el llamado de Dios para su vida. El pueblo se preguntó si el seria el Cristo que ellos esperaban. El pueblo de Israel esperaba al salvador prometido, y teniendo a roma sobre ellos, este seria un buen tiempo para que este Cristo surgiera y así él los rescataría de la opresión romana, ya que ellos esperaban a un líder político en este Cristo. Pero Juan había entendido bien su propósito de parte de Dios y les deja saber al pueblo que él no era la persona que ellos esperaban. Les dice que mientras él los bautizaba en agua, vendría uno mayor que él que los iba a bautizar con el Espíritu Santo y fuego. Podemos notar la obediencia de Juan a Dios.

Eventualmente, Juan el Bautista es encerrado en la carcel por Herodes. El texto dice que Juan lo había reprendido, ya que Herodes había tomado a Herodías, la mujer de su hermano. Lucas nos deja saber que esto había sido algo malo que Herodes había hecho, y aparentemente él había hecho otras cosas malas. El texto dice que Herodes «añadió además a todas ellas, esta: que encerró a Juan en la cárcel.» Estos gobernadores creían que podían hacer lo que les placiera y no había nada ni nadie que pudiera hacer algo al respecto. Pero Lucas nos deja ver que estas cosas que Herodes hacía eran malas, y siendo Lucas inspirado por Dios para escribir este evangelio sabemos que Dios también lo notaba, y aunque Herodes no compadeció ante ninguna corte humana para rendir cuentas, un día tuvo que compadecer ante el Dios del universo, ante el Dios santo y justo.

Lucas 3:21-38

Antes de que Herodes encerrara a Juan el Bautista en la cárcel, y mientras el pueblo se bautizaba, también llegó Jesús a ser bautizado por él. Al ser bautizado por él, Jesús valida el mensaje y ministerio de Juan, y a la misma vez cumple con todos los requisitos de Dios para el ser humano. En completa obediencia y humildad, Jesús se somete a la voluntad de Dios. Porque para que Jesús pudiera ser salvador de la humanidad, él tenia que ser completamente humano y completamente obediente a Dios Padre. Jesús no tenia nada de qué arrepentirse, pero el bautizo era lo que Dios le ofrecía a la humanidad. El bautizo era una forma de humillarse ante Dios. Era, y sigue siendo, una manera de reconocer la condición de humana, una condición frágil y afectada por el pecado y muerte, y también era, y sigue siendo, la manera de correr a Dios por misericordia.

El texto nos dice que fue en el bautizo de Jesús que el cielo se abrió y que el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal como una paloma. El texto no dice que fue una paloma, sino como paloma. También dice que una voz del cielo dijo, «Tú eres Mi Hijo amado, en Ti me he complacido.» Jesús es el único Hijo del Hombre que doblo su orgullo y agenda personal ante Dios. Jesús fue obediente hasta la muerte, y es él quien hoy en día también puede ayudarnos. Los maestros de la Biblia han observado que en esta parte de Lucas capituló 3 se hace presente la Trinidad de Dios. Esta la voz del Padre, el Hijo siendo bautizado, y el Espíritu Santo descendiendo.

En otro de los cuatro evangelios que tenemos en la Biblia, en el evangelio según Mateo, notamos una genealogía de Jesús que empieza desde Abraham. Esto nos asegura que Jesús es un descendiente de Abraham. Pero Lucas nos provee una genealogía de Jesús que nos lleva de regreso hasta Adán. Esto nos asegura que Jesús venia a dar salvación a todas las naciones. No se sabe exactamente porque la genealogía de Jesús varia entre Mateo y Lucas, pero la explicación de que la genealogía de Mateo traza la linea de los reyes de Israel hace sentido. Quizás no sabremos porque la diferencia. Pero lo que sí sabemos es que por medio de Jesús, nosotros también hemos encontrado favor delante de Dios Padre.

Jesús, Hijo de Dios – Lucas 1

Y le pondrás por nombre Jesús… sera llamado Hijo de Dios.

Lucas 1:31, 35, NBLA

El equipo de alabanza de mi iglesia local estará leyendo el evangelio de Lucas este mes, así que tomare esta oportunidad para publicar mis notas de la lectura. La meta es de leer un capitulo por día, por 24 días (Lucas tiene 24 capítulos).

Lucas 1:1-4

Viviendo en un tiempo en donde la tecnología y la ciencia esta avanzada, me gusta que, aún en ese entonces, el autor Lucas escribe sobre su propósito al escribir este evangelio. Admite que otras personas han tratado de poner en orden los eventos alrededor de la llegada de Cristo Jesús al mundo, pero también le pareció bien a él poder poner en orden estos eventos por si mismo.

Lucas también admite que él no fue testigo ocular de todas estas cosas, sin embargo, afirma que él primero lo investigó todo con diligencia. Él tomó el tiempo para investigar, examinar el testimonio de las personas. Muchos de los testigos oculares todavía estaban vivos en ese entonces, y Lucas pudo recopilar el relato de estos testigos sobre lo que había ocurrido.

Este relato de Lucas es muy importante porque establece credibilidad en lo que escribe. Es curioso notar que Lucas le escribe este evangelio, así como el libro de los Hechos, a Teofilo (Hch. 1:1). Se dice que el título de “excelentísimo” era un título para oficiales romanos o personas de alto estatus social dentro del imperio.

Lucas 1:5-25

Lucas comienza dando dos datos importantes. Nos dice quien era el rey de Judea (Herodes) y quien era el sacerdote de turno (Zacarías). Esto establece un dato histórico, y no deja espacio a cualquier noción que Lucas escribe un cuento de hadas. Relata un hecho basado en la historia humana.

Aquí conocemos al papá y la mamá de Juan el Bautista, Zacarías y Elisabet. El ángel Gabriel se le aparece a Zacarías para dejarle saber lo que iba a suceder. Aunque ambos están ya avanzados de edad, Zacarías y Elisabet tendrían un hijo y el ángel le da el nombre del niño, Juan. Este hijo sería grande delante del Señor y sería lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre.

Zacarías literalmente no podía creer lo que estaba escuchando. Dudaba que Gabriel sabía lo que le estaba diciendo, ya que ambos, Zacarias y su esposa Elisabet, eran avanzados de edad. Pero aparentemente a Gabriel no le gusto esto, ya que deja a Zacarías sin poder hablar hasta que todas estas cosas sucedieran.

Lucas 1:26-38

El ángel Gabriel es nuevamente enviado a la tierra, esta vez para entregarle una mensaje a Maria, una virgen comprometida para casarse con José, descendiente de nada más y nada menos que el rey David. Si, el David que peleó contra el gigante Goliat.

Gabriel le dice a Maria que concebiría a un Hijo, que le tenía que poner por nombre Jesús, el cual sería llamado Hijo del Altísimo, el cual recibiría el trono de su padre, David. Sin embargo, a comparación de David y su descendencia después de él, este Hijo de David reinaría para siempre, y su reino no tendría fin.

A comparación de Zacarías, Maria tuvo curiosidad de lo que Gabriel le dijo que sucedería. El preguntarse algo no es lo mismo que dudar o ser incrédulo. Gabriel le responde diciendo que el Espíritu Santo vendría sobre ella, aun sin ella todavía haber consumado su matrimonio con José, y quedaría embarazada. Gabriel le afirma que este Niño era santo y sería llamado Hijo de Dios.

La actitud de Maria nos demuestra mucho. Ella decide rendirse a la voluntad de Dios. Sabía que quedaría embarazada aun sin haber consumado su matrimonio con José, no sabiendo como él reaccionaría, no sabiendo que pasaría de su reputación. En humildad acepta la palabra de Dios por medio del ángel Gabriel.

Lucas 1:39-56

Maria, estando ya embarazada, fue a visitar a Elisabet. Por alguna razón el texto dice que ella fue “apresuradamente”. Cuando Maria llegó, el bebé saltó en el vientre de Elisabet y ella fue llena del Espíritu Santo. Importante notar que el texto no especifica otra manera en que el bebé fuera lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre. Sin embargo, esta parece ser la manera que el bebé fue lleno del Espíritu Santo, por extensión de que su mamá fue llena.

Notamos la actitud humilde de Elisabet. Ella se pregunta, “Por que me ha acontecido esto a mi, que la madre de mi Señor venga a mi?” Ella reconoció la visita de Maria como algo favorable de parte de Dios, particularmente ya que dentro del vientre de Maria estaba el Salvador de su vida, la esperanza de todas las naciones.

La expresión que sigue de Maria es algo maravilloso. En particular notamos la inversión de la dinámica del reino de Dios, bajo el señorío de Cristo Jesús: A los poderosos se le quita sus tronos, los humildes son exaltados, a los hambrientos se les colma de bienes, y los ricos son despedidos con las manos vacías. Dios continúa demostrando su gran misericordia para con su pueblo. Esta misericordia es para siempre.

Lucas 1:57-80

Nace Juan el Bautista conforme la palabra del ángel Gabriel, y Zacarías, todavía sin poder hablar, escribe que le pusieran por nombre Juan, y no Zacarías, según era la costumbre en ese tiempo. Luego Zacarías pudo hablar otra vez, conforme la palabra del ángel Gabriel, y todas estas cosas se empezaron a saber en la región de donde vivían y todos estaban asombrados de lo que estaba ocurriendo.

Continúa el texto diciendo que Zacarías también fue lleno del Espíritu Santo, al igual que Elisabet y su bebé, y profetiza. La profecía habla del propósito de todo lo que estaba ocurriendo: la redención y salvación de Dios estaba llegando. Dios no había desamparado a su pueblo. Dios estaba cumpliendo sus promesas. Un nuevo amanecer estaba apunto de iniciarse, la luz de lo alto estaba por presentarse. Esta luz alumbraría a los que habitaban en tinieblas, en sombra de muerte, y guiaría sus pies en el camino de paz.