
La prudencia es otra de las virtudes que vemos en el libro de Proverbios. Lo podemos notar desde la introducción del libro en sus primeros siete versículos del primer capitulo.
Para dar a los simples prudencia,
Proverbios 1:4 (NBLA)
Y a los jóvenes conocimiento y discreción.
Se puede decir, entonces, que la persona que es sabia es una persona prudente.
Yo, la sabiduría, habito con la prudencia,
Proverbios 8:12 (NBLA)
Y he hallado conocimiento y discreción.
Miremos cómo se define la prudencia.
Según el Diccionario de la Lengua Española, prudencia se define como:
- 1. Templanza, cautela, moderación.
- 2. Sensatez, buen juicio.
La persona prudente piensa y considera las consecuencias antes de hablar o de actuar.
El necio no se deleita en la prudencia, sino solo en revelar su corazón.
Proverbios 18:2 (NBLA)
Lo opuesto de la prudencia es la imprudencia. Se puede decir que la imprudencia es no pensar y no considerar las consecuencias antes de hablar o actuar.
Quizás no sea tan fácil observar la prudencia en las personas. Pero es más fácil observar la imprudencia en la manera que las personas hablan o actúan. Entonces, cuando observamos la manera en que las personas imprudentes hablan y actúan, podemos saber que no decir o hacer.
El lento para la ira tiene gran prudencia, pero el que es irascible ensalza la necedad.
Proverbios 14:29
Busquemos la prudencia.
Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; Guarda la prudencia y la discreción.
Proverbios 3:21
