SANTIDAD A JEHOVA – Exodo 28

No siempre es fácil leer los extensos detalles que se encuentran en la Biblia sobre cosas que son muy ajenas a nuestras vidas modernas. Un ejemplo de esto son los detalles sobre las vestimentas de los sacerdotes en el Antiguo Testamento que vemos en el capítulo 28 del libro de Exodo. Dios le da una serie de detalles a Moises para que él se encargara de que estas instrucciones se siguieran al pie de la letra.

Antes de leer el capítulo 28 de Exodo estuve apunto de empezar a leer un nuevo libro de la Biblia. Esto es porque no estaba seguro que beneficio practico podría sacar de la lectura de todos estos detalles. Por ejemplo, en Exodo capítulo 27, Dios da instrucciones sobre la construcción del altar del holocausto, del atrio del tabernáculo, y del aceite para las lamparas. No sabia que hacer con este conocimiento. No obstante, decidí leer el capítulo 28.

Cuando llegue al versículo 36 me recordé de otro versículo que había leído recientemente. No se si te ha pasado o te pasa que a veces lees algo en la Biblia y te recuerda a otro pasaje en la Biblia que has leído antes. Cuando a mi me sucede esto, a veces siento que es obvio la conexión que hay entre ambos pasajes bíblicos, pero a veces no es tan obvio. Así que este es mi intento en hacer esta conexión.

Aquí están las instrucciones de Dios sobre una pieza de la vestidura sacerdotal que iría sobre la tiara:

»Harás también una lámina de oro puro, y grabarás en ella, como las grabaduras de un sello: “Santidad al Señor”. La fijarás en un cordón azul, y estará sobre la tiara. Estará en la parte delantera de la tiara.

Exodo 28:36-37 (NBLA)

A traves del capítulo 28, Dios va diciendo sobre el propósito de las vestiduras. Se nos dice que eran vestiduras sagradas (vs. 2), para gloria y hermosura (vs. 2), para consagrar al sacerdote (vs. 3), para servir como memorial (vs. 12), para que fueran aceptadas todas las ofrendas de los israelitas (vs. 38), para cubrir desnudez (vs. 42).

Dios explica el porque de la lamina de oro puro que el sacerdote se pondría en la frente, de esta manera:

Y estará sobre la frente de Aarón, y Aarón quitará la iniquidad de las cosas sagradas que los israelitas consagren en todas sus ofrendas santas. La lámina estará siempre sobre su frente, para que sean aceptas delante del Señor.

Exodo 28:38 (NBLA)

Ahora, aquí fue cuando me recordé de otro pasaje en la Biblia. Leamos el versículo:

Porque ¿quién ha conocido la mente del Señor, para que lo instruya? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

1 Corintios 2:16, (NBLA)

No se si fue porque frente (hablando de la lamina de oro) rima con mente, o que, pero creo que hay una conexión acá.

Todo lo que vemos del Antiguo Testamento es una figura de Cristo. Esto es un principio teológico claro y aceptado por todos los cristianos. Así que, todo lo que tiene que ver con el tabernáculo, con las vestiduras sacerdotales, con el sacerdocio, con los sacrificios, con los rituales y fiestas, realmente estaban apuntando a la venida, vida, ministerio, muerte y resurrección de Cristo.

Mientras que el sacerdote en el Antiguo Testamento tenia que ponerse las vestiduras sacerdotales y ponerse una tiara en la que colocaba una lamina de oro puro con la inscripción SANTIDAD A JEHOVA, que estuviera en su frente para que Dios aceptara las ofrendas y sacrificios de Su pueblo, hoy en día nosotros tenemos la mente de Cristo que nos hace aceptos delante de un Dios santo. Ya no hay más necesidad de un sistema sacerdotal, ya no hay más necesidad de vestiduras sacerdotales.

Cristo Jesús cumplió con una verdadera y perfecta SANTIDAD A JEHOVA y cuando ponemos nuestra confianza en Él, nosotros recibimos la mente de Cristo que nos hace aptos para vivir la vida cristiana, no por nuestros méritos o porque seamos perfectos (santos), sino por la maravillosa gracia que hemos recibido de Cristo Jesús, el verdadero y perfecto sacerdote, quien no necesito de una lamina de oro en representación de la santidad. Su vida misma fue una vida santa y perfecta.

Por Él y para Él vivimos ahora, y es Cristo Jesús quien nos da su mente. Nos da una lamina de oro espiritual que dice: SANTIDAD A JEHOVA.

La hermana del niño – Exodo 2

En la gran historia de uno de los personajes de la Biblia más reconocidos, se encuentra la historia de su hermana. El texto le llama la hermana del niño.

En toda esta parte de la historia no se menciona ningún nombre propio. La historia comienza contando sobre un hombre de la casa de Levi. Este hombre toma por esposa a una mujer (lit. hija) de la casa de Levi. Ellos empezaron a tener hijos. Primero nació una hija, y después tuvieron un hijo.

Ahora, el pueblo de Dios estaba pasando por un momento crítico. El pueblo de Dios estaba en Egipto y había llegado a ser tan numeroso que llego a ser una amenaza para los egipcios. Por lo tanto, los egipcios esclavizaron al pueblo de Dios y los trataron muy mal. Pero aunque los trataron mal, el pueblo de Dios continuo creciendo en Egipto. Esto llevo a su rey, faraón les llamaban, a ordenar a las parteras del pueblo de Dios a que solo dejaran vivir a las hijas, y les dio ordenes de matar a los hijos. Como las parteras no obedecieron a faraón, él ordeno a todo su pueblo que echaran al rio Nilo a todo hijo varón, y que dejaran vivir a las hijas.

Es en medio de esta crisis que el hombre de la casa de Levi y su esposa tuvieron un tercer hijo. La mamá hizo todo lo que pudo para esconder al niño, pero después de tres meses ya no pudo más. Antes que los egipcios descubrieran al niño recién nacido y lo echaran al rio, la mamá decidió tomar manos en el asunto. Tomo una canastilla, la hizo impermeable, coloco a su niño en la canastilla, y ella misma lo llevo al rio Nilo.

La hermana del niño, con sus escasos años, se quedo a una distancia viendo que pasaría con su hermanito. Quizás su mamá ya tenia un plan y quizás se lo había contado, no sabemos porque el texto no nos dice. Pero es de imaginarse el peso de responsabilidad que la hermana del niño sintió, junto con la gran preocupación de que pasaría con su hermanito.

Por casualidad–la Biblia tiene muchas de estas casualidades–la hija de faraón bajo al rio Nilo a bañarse. Ella vio la canastilla flotante y, causándole curiosidad, mando a una criada para que la trajera. Cuando abrieron la canastilla vieron al niño y oyeron como lloraba. Lloraba tanto que la hija de faraón tuvo compasión de él. Ella sabia que este niño se trataba de uno de los hijos del pueblo de Dios, quien su padre había mandado a matar en el rio. Mientras tanto, la hermana del niño estaba de lejos viendo todo esto suceder.

La hermana del niño paso desapercibida hasta llegar cerca de la hija de faraón y tomándose de valor le pregunto si ella quería que fuera a llamar a una de las nodrizas del pueblo de Dios para que criara al niño. Fue un gran atrevimiento la de esta hermana del niño. Pero la sugerencia le pareció buena idea a la hija de faraón y la hermana del niño fue a traer a una de las nodrizas, que era nada más y nada menos que la mamá del niño.

Unos años después, la hija de faraón adopto al niño y ella le puso por nombre Moíses. Ella dijo, «pues lo he sacado de las aguas.» Fue gracias, en parte, a las acciones de la hermana del niño que este pudo sobrevivir.

El texto no nos dice los nombres de estas personas, aunque lo hace después en la historia, pero también notamos que el texto no nos dice que Dios estaba obrando en esta historia. Pero es claro que Dios estaba supervisando cada paso. Fue Dios quien bendijo a las parteras cuando no obedecieron la orden de faraón; fue Dios quien permitió que la mamá pudiera esconder a su hijo por tres meses; fue Dios quien estuvo con la hermana del niño cuando tuvo que seguir a su hermanito mientras el flotaba en el rio; fue Dios quien guió la canastilla flotante a la hija de faraón; fue Dios que estaba salvándole la vida al niño que llegaría ser el salvador del pueblo de Dios.

En medio de la crisis, en medio de la matanza, en medio del caos e incertidumbre, Dios uso a la hermana del niño para salvar al niño.

Proverbios – El temor del Señor

La introducción al libro de Proverbios – la cual se encuentra en los primeros siete versículos del primer capitulo – termina diciéndonos que el principio de la sabiduría es el temor del Señor.

El temor del Señor es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.

Proverbios 1:7 (NBLA)

El temor del Señor es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es prudencia.

Proverbios 9:10 (NBLA)

Otra manera de decir que el temor del Señor es el principio de la sabiduría seria: la persona sabia primeramente teme a Dios.

¿Qué es el temor de Dios?

El temor del Señor comúnmente se define como tener reverencia a Dios. Considerar a Dios en alta estima. Y esto es cierto. Sin embargo, el temor del Señor significa más que esto. Me gusta hacer este punto porque alguien puede tener a algo o a alguien en alta estima, pero eso no necesariamente significa que alguien construiría su vida basándose en tener a algo o a alguien en alta estima.

Mi definición del temor del Señor es esta: Conocer a Dios como creador de todas las cosas, y como tal, que Él sabe lo que es mejor para nosotros, y por lo tanto debemos buscar vivir según Su voluntad, bajo Su autoridad y reglas; obedecerle y esforzarnos por vivir fielmente a Él.

En el temor del Señor hay confianza fuerte, y sus hijos tendrán refugio.

Proverbios 14:26 (NBLA)

Tener el temor del Señor como base para vivir una vida caracterizada por la sabiduría trae una larga vida.

El temor del Señor prolonga los días, pero los años de los impíos serán acortados.

Proverbios 10:27 (NBLA)

El temor del Señor también debe preferirse ya sea en riquezas o en tener poco.

La recompensa de la humildad y el temor del Señor son riquezas, honra y vida.

Proverbios 22:4 (NBLA)

Mejor es poco con el temor del Señor que gran tesoro con ansiedad.

Proverbios 15:16 (NBLA)

Busquemos y perseveremos en el temor del Señor.

Proverbs – The fear of the Lord

We are told the purpose of the book of Proverbs in its introduction, which is found in the first seven verses of the first chapter (1:1-7). We learn that the source of true wisdom is the fear of the Lord. We have been looking at the different characteristics of wisdom, things such as prudence, instruction, discretion. These characteristics, taken together, form what the Bible teaches wisdom is. And at the heart of wisdom is the fear of the Lord.

The fear of the Lord is the beginning of knowledge; fools despise wisdom and instruction.

Proverbs 1:7 (ESV)

The fear of the Lord is the beginning of wisdom, and the knowledge of the Holy One is insight.

Proverbs 9:10 (ESV)

What is the fear of the Lord?

Typically, the fear of the Lord is defined as having a reverence of God. To hold God is high esteem. And this is true. However, the fear of the Lord means more than this. I like to make this point because someone can hold something or someone in high esteem but it wouldn’t necessarily mean someone would build their life on holding something or someone in high esteem.

My definition of the fear of the Lord is this: To know God as creator of all things, and as such, that He knows what is best for us, and therefore we should seek to live according to His will, under his authority and rules; to obey Him and strive to live faithfully to Him.

In the fear of the Lord one has strong confidence, and his children will have a refuge.

Proverbs 14:26 (ESV)

Having the fear of the Lord as the basis for living a life characterized by wisdom brings a long life.

The fear of the Lord prolongs life, but the years of the wicked will be short.

Proverbs 10:27 (ESV)

The fear of the Lord is also to be preferred whether in riches or in having little.

The reward for humility and fear of the Lord is riches and honor and life.

Provers 22:4 (ESV)

Better is a little with the fear of the Lord than great treasure and trouble with it.

Proverbs 15:16 (ESV)

Let’s seek and persevere in the fear of the Lord.