El Espíritu Santo y la Biblia

Estoy a punto de poder grabar el siguiente episodio del podcast y en este episodio concluye la serie de examinar la Biblia en este año.

Este es el resumen del episodio: el Espíritu Santo que inspiró la Biblia es el que nos ayuda a comprender la Biblia.

El Espíritu Santo inspiró la Biblia

Empecemos con el hecho que el Espíritu Santo inspiró la Biblia.

La misma Biblia nos enseña que Dios Espíritu Santo inspiró la Biblia.

16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.

2 Timoteo 3:16-17

También nos dice la Biblia:

19 Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual ustedes hacen bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en sus corazones. 20 Pero ante todo sepan esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, 21 pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.

2 Pedro 1:19-21

Dios Espíritu Santo inspiró a los autores humanos para que escribieran las palabras de cada libro de la Biblia, tal y como fue escrita en sus idiomas originales. Por lo tanto, el Espíritu Santo de Dios también nos ayuda a entender la Biblia cuando la leemos y estudiamos.

El Espíritu Santo nos ayuda a entender la Biblia

El apostol Juan nos dice que:

26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he dicho.

Juan 14:26

Jesús fue el que comenzó a explicar la Biblia y les enseño a sus discípulos a entender la Biblia.

27 Comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras. 

Lucas 24:27

Cuando Jesús subió al cielo, el Espíritu Santo comenzó su ministerio aquí en la tierra, el cual incluye el hacernos entender la Biblia cuando la leemos.

13 Pero cuando Él, el Espíritu de verdadvenga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saberlo que habrá de venir. 14 Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes.

Juan 16:13-14

Por eso digo que el Espíritu Santo que inspiró la Biblia es quien nos ayuda a entender la Biblia. Es más, necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo porque de lo contrario no podremos entender la Biblia correctamente.

14 Pero el entendimiento de ellos se endureció. Porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues solo en Cristo es quitado. 15 Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. 16 Pero cuando alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado.

2 Corintios 3:14-16

El texto de Corintios nos deja claro que para poder recibir la ayuda del Espíritu Santo, tenemos que nacer de nuevo. Solo al nacer de nuevo podemos entender la Biblia correctamente, en la manera que Dios la inspiró. De lo contrario solo tendremos conocimiento sobre la Biblia.

En Hechos 8, miramos una historia hermosa de como Dios Espíritu Santo nos ayuda a entender la Biblia. El Espíritu guió a Felipe para que ayudara al eunuco etíope a entender la Biblia. Al considerar esta historia, podemos aprender algunas cosas practicas.

Primero vemos que Dios puede usar a otros cristianos para que podamos entender la Biblia. Esto lo podemos ver específicamente en un contexto de la iglesia local, o un buen comentario Bíblico o los buenos recursos en línea que tenemos libre acceso hoy en día.  Segundo, vemos que el eunuco etíope era una persona que no solo viajaba para adorar, sino también leía la Biblia para tratar de entenderla. Esto nos dice que tenemos que leer la Biblia y pedirle a Dios Espíritu Santo que nos ayude a entenderla.

Podríamos decir que hay que orar para recibir esta ayuda, pero no tenemos que hacerlo como una práctica religiosa. No necesariamente tenemos que orar antes de leer la Biblia ya que hoy en día podemos tomar aunque sea unos 15 minutos en un descanso del trabajo para leer, y quizás no tengamos suficiente tiempo para orar en ese momento. Dios Espíritu Santo se encargará de hacernos entender la Biblia.

Reflexiones sobre el estudio de Filipenses

Acabo de concluir el estudio de la carta de Pablo a los Filipenses en el podcast. Me tomó un poco más de un año y publique un total de 20 episodios. Quisiera compartir un poco sobre mi experiencia.

Como escogí un libro de la Biblia para examinar

Cuando decidí examinar la carta a los Filipenses todavía estábamos en medio de la pandemia. Aunque en algunos lugares alrededor del mundo ya estaban quitando las restricciones implementadas, muchos otros todavía las mantenían. Había aun incertidumbre en lo que iba a pasar en ese entonces. En mi iglesia local se empezó a enseñar y predicar sobre la iglesia y como era necesario que la congregación se volviera a activar, ya que como la mayoría, sino todas, de las iglesias estaban experimentando una declinación de asistencia, así como de compromiso. Esto es algo que aun continua hoy en día.

Estas fueron las circunstancias que estaba viendo a mi alrededor y realmente no me recuerdo como es que empece a pensar en Filipenses. Pero para mí fue evidente al empezar a leer la carta que esta era una carta que hablaba a la situación actual. Por ejemplo, note que Pablo estaba en una cárcel cuando escribió Filipenses. Eso me llevo a preguntarme cómo es que en ese tiempo él pudo escribir desde una cárcel. Empece a consultar comentarios Bíblicos y Biblias de estudio, y fue ahi donde supe que probablemente Pablo estaba en un tipo de arresto en casa. En cierta manera entonces, seria un equivalente a las restricciones que todavía experimentábamos, aunque también reconozco que la comparación no es exacta.

Entre más leí la carta, más note como esta carta podia hablarle a los cristianos, a la iglesia, que todavía estaban pasando por las restricciones de la pandemia. Entonces decidí seguir leyendo la carta y continuar estudiando y examinando. Empece a buscar en las redes sociales para ver si iglesias o ministerios ya habían notado esta similitud. Encontré varias predicaciones, mayormente en inglés, que hicieron la conexión entre la pandemia y las circunstancias en la que la carta a los Filipenses fue escrita, pero no encontré una serie de predicaciones o enseñanzas sobre toda la carta.

Decidí entonces que iba a desarrollar una serie de episodios para examinar el texto de toda la carta. Comencé a planificar y pensé que cuatro episodios serian suficientes, ya que la carta no es muy extensa. Pero al empezar a escribir y tomar notas y pensar más en cómo seria cada episodio, realice que había mucho contenido, y pensé que seria mejor dejar que el texto fuera guiando los episodios. O sea que si un solo versículo necesitaba de una explicación larga, entonces solo examinaría un versículo durante un episodio. Así deje entonces que el texto guiara los episodios.

Lecciones

Aprendi mucho sobre Filipenses durante todo este tiempo. También aprendi más sobre como leer, estudiar, y examinar la Biblia, y particularmente sobre cómo estudiar libros enteros de la Biblia. Me sorprendió notar qué tantos versículos populares de toda la Biblia se encontraban en esta carta, y también pude notar que en muchos casos, estos versículos se sacan de su contexto y no son bien aplicados a la vida en general y a la vida cristiana en particular. Lo que más me sorprendió durante el estudio de Filipenses fue que tan importante es de por lo menos consultar el lenguaje original. En este caso, consultar el griego fue clave para entender mejor el mensaje de la carta. No cabe duda que esto mismo se aplica a todos los libros de la Biblia.

Otra de las cosas que aprendi durante el estudio de Filipenses fue el aspecto de publicar episodios del podcast. Desde cómo escribir los episodios, a la grabación y post producción de ellos, pude ver todo el trabajo que requieren cada episodio. Crecí en mi apreciación de todos los ministros de Dios que tienen que enseñar y predicar la Biblia cada semana. No es un trabajo fácil. Creo que todavía no he encontrado el formato de cómo escribo los episodios o cómo los produzco, pero haber empezado sin tener experiencia en publicar episodios del podcast a el poder terminado 20 episodios de la carta creo que fue un buen progreso.

Después de unos 15 episodios, empece a realizar que quizás ya eran muchos episodios, especialmente porque solo estaba publicando de uno a dos episodios por mes. Quise empezar a concluir los episodios pero no pude. No fue hasta antes de trabajar en los últimos 3 episodios que decidí que ya era tiempo de terminar la carta. Tuve que cubrir más y más del texto en cada para poder lograrlo, lo cual no era lo que preferiría hacer, pero lo tuve que hacer para poder concluir la carta. En el futuro tendré que ser más intencional en la planificación de las series de episodios.

Trabajo en progreso

Todavía continuo desarrollando mi voz, en el sentido de mi manera de hablar. Ha sido un desafío grande el ponerme a hablar en un micrófono para grabar, sin saber mucho sobre mi audiencia. Pero mi meta es el de poder ayudar a las personas a leer y estudiar la Biblia, así que continuare tratando de sentirme cómodo grabando mi voz para los episodios y ser yo, no tratar de ser algo que no soy, sino ser de la manera que Dios me diseñó.

Aunque estoy consciente que debo seguir creciendo en todos los aspectos del podcast, estoy contento de lo que he podido lograr hasta hoy, y la meta seguirá siendo de poder publicar episodios más seguido de lo que hasta hoy he logrado. Le doy gracias a Dios por su infinita misericordia de permitirme hacer esto. Cualquier cosa buena que haya en el podcast proviene de Él. A Dios la gloria.