Hablando de genealogías

Los autores bíblicos tenían un propósito en mente al usar una genealogía. La primera genealogía en la Biblia se encuentra en Génesis 5. El propósito de esta es mostrarnos cómo llegamos desde Adán, a Set, hasta Noé.

Luego, hay dos genealogías diferentes que se mencionan, comenzando en el capítulo 9:18. La primera genealogía nos habla de los descendientes inmediatos de Noé.

La segunda genealogía continúa enumerando los descendientes de Noé y, en el capítulo 11:10, menciona los descendientes de uno de los hijos de Noé, Sem. ¿Por qué la genealogía comienza a enfocarse en Sem? Porque de Sem proviene un hombre llamado Taré, quien fue el padre de Abram, a quien Dios más tarde le cambió el nombre a Abraham. Sí, ese Abraham.

La narrativa bíblica entrelaza las diferentes genealogías para hablarnos del Hijo del Hombre que habría de venir muchos años después. Los autores de los evangelios, Mateo y Lucas, incluyen una genealogía para mostrarnos cómo Jesús era el hijo de Abraham y el hijo de Adán.

Gálatas 4:4–5

4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. (RV1960)

EL COMIENZO DEL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA – MARCOS 1:2-8

“Como está escrito en el profeta Isaías: «He aquí, Yo envío Mi mensajero delante de Ti, El cual preparará Tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, Hagan derechas Sus sendas” ». Juan el Bautista apareció en el desierto predicando el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. Acudía a él toda la región de Judea, y toda la gente de Jerusalén, y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán. Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero a la cintura, y comía langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: «Tras mí viene Uno que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».”

Marcos‬ ‭1‬:‭2‬-‭8‬ ‭NBLA‬‬

INTRODUCCIÓN

He comenzado a examinar el evangelio de Marcos, el cual nos cuenta sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios.

Estaré examinando los siguientes tres puntos, los cuales son:

  1. El ministerio de Juan el Bautista
  2. La persona de Juan el Bautista
  3. El mensaje de Juan el Bautista

1. EL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA

Marcos no es el único que nos cuenta sobre Juan el Bautista. Curiosamente, los cuatro autores de los cuatro evangelios que tenemos en la Biblia lo hacen.

Anunciado en el Antiguo Testamento

También los cuatro autores de los cuatro evangelios citan el Antiguo Testamento al contarnos acerca de Juan el Bautista. Marcos, entonces, nos empieza a contar sobre Juan el Bautista citando el Antiguo Testamento.

Aunque Marcos solo menciona al profeta Isaias, la cita que corresponde es tanto de Isaias (40:3) como del profeta Malaquías (3:1). Al citar a los profetas del Antiguo Testamento, Marcos nos dice que el surgimiento de Juan el Bautista era en cumplimiento de la palabra de Dios. 

Así como el Antiguo Testamento había anunciado la llegada de Jesús el Mesías, así también el ministerio de Juan el Bautista se había anunciado por los profetas del Antiguo Testamento.

Prepara el caminó

En los tiempos antiguos, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a representantes del reino o gobierno para preparar la llegada del rey o gobernante.

Similarmente hoy, se conoce que donde sea que el presidente de los Estados Unidos viaje, el Servicio Secreto—como se le llama a la guardia de seguridad personal del presidente—se adelanta a ver la logística de las rutas de la transportación, y en donde se va a hospedar el presidente. El servicio secreto entonces funciona como los que preparan el camino del presidente.

Aún en Hollywood, cuando se tienen los premios de la academia, ponen lo que se llama la «alfombra roja» para los actores famosos. Es ahí en la alfombra roja que se reciben a los actores y personas famosas, y hay cámaras, luces, ahí estan los fans recibiendolos, y los medios de comunicación los entrevistan. La alfombra roja entonces es como prepara la llegada de los actores y personas famosas. 

Esto de preparar el camino se practicaba aun en los tiempos de Jesús. También en ese entonces, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a personas cuya función era preparar la logística de la llegada del rey.

De igual manera entonces, Marcos nos dice, que Juan el Bautista viene a preparar la llegada del rey Jesús. Juan vino a preparar los corazones de las personas para la llegada de Su Salvador, y así se cumple la palabra profética del Antiguo Testamento.

El ministerio de Juan el Bautista formaba parte de la historia del comienzo del evangelio, de las buenas noticias de Cristo Jesús, Hijo de Dios.

2. LA PERSONA DE JUAN EL BAUTISTA

Ahora hablemos un poco sobre lo que Marcos nos cuenta sobre la persona de Juan el Bautista. Lo primero que nos dice Marcos sobre Juan es que él vivía en el desierto. 

El Desierto

Esto también era en cumplimiento de la palabra profética. Interesantemente, vivir en el desierto es indicativo de una vida difícil. No hay muchos recursos, y en los tiempos de Jesus, era la gente pobre que vivía en el desierto.

En la Biblia, el estar en el desierto representa el pasar por un proceso de purificación y preparación. Esto lo vemos representado al pueblo de Israel al haber estado en el desierto por 40 años, y en el próximo episodio veremos que Jesus fue guiado por el Espíritu Santo al desierto en donde estuvo por 40 días, en preparación del inicio de Su ministerio.

Predicación

Luego notamos que Juan apareció en el desierto predicando. Aunque los otros evangelios nos dan más detalles sobre él, notamos que el enfoque de Marcos es el de decirnos que Juan el Bautista apareció en el desierto predicando. Esta era su función principal.

Bautiza

La otra función de Juan era la de bautizar. Y es de ahí que surge el nombre de Juan el Bautista. El texto dice que él predicaba el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. 

Vestimenta y dieta 

Luego en el versículo 6 (estoy saltándome el versículo 5 a propósito), Marcos nos cuenta sobre la vestimenta y dieta de Juan. 

Nos dice que estaba vestido de pelo de camello. Este tipo de vestimenta era común para las personas que vivían en los desiertos, lo cual usualmente eran personas muy pobres las que se vestían así.

Su dieta también incluía langostas y miel silvestre. Las langostas son los que nosotros conocemos como saltamontes o chapulines (grasshoppers en inglés). Los comentaristas Bíblicos dicen que las langostas (saltamontes o chapulines, o grasshoppers) eran grandes, y que era una dieta común para las personas que vivían en el desierto en ese entonces, y que también era la dieta de una persona muy pobre. También dicen que estas langostas todavía se comen hasta hoy en día en el Medio Oriente. 

Estos detalles sobre Juan el Bautista en todo caso nos sirve para confirmar que él sí estaba viviendo en el desierto, no es que solo fue a pasar un fin de semana ahí o que solo fue de visita a tomarse su “selfie” para que vieran que si estaba en el desierto. Juan estaba entregado al servicio de Dios, y para cumplir el propósito de Dios.

3. EL MENSAJE DE JUAN EL BAUTISTA

¿Cuál era el mensaje de Juan el Bautista? 

La predicación y el bautismo de Juan estaba preparando la llegada del rey Jesús. 

Personas responden a la predicación

En el versículo 5 vemos que mucha gente respondió el mensaje de Juan. Él los bautizaba en el río Jordán que estaba cerca del desierto donde él vivía.

Las personas respondieron en fe al mensaje de Juan. En el tiempo de Juan habían muchas personas que conocían de Dios pero no practicaban su fe. O sea que ellos creían en Dios pero vivían como si Dios no existiese. Este tipo de personas respondieron a la predicación de Juan el Bautista. 

En ese entonces, el bautismo era reservado para las personas no judías que se volvían en fe al Dios de Israel. Los judios no se bautizaban porque ya eran parte del pueblo escogido De Dios. 

Sin embargo, en el versiculo 5 vemos que las personas confesaban sus pecados (eran judíos porque venían de toda la region de judea y toda la gente de Jerusalén) y eran bautizados. Ha de ver sido una imagen extraña el ver eso. 

Podemos notar que la gente se acercaba a Dios en humildad, al confesar sus pecados y ser bautizados. 

Las correas de las sandalias

También en el tiempo de Marcos, era costumbre que cuando llegaba el dueño de la casa o cuando llegaba visita a una casa, los siervos o esclavos eran los que desataron las correas de las sandalias del dueño o de sus invitados. Era una tarea exclusivamente para los esclavos y un judío no se rebajaba a hacer tal cosa. 

Pero en el versículo 7 Juan predica anunciando que detrás de él venía alguien… a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. 

El bautismo con el Espíritu Santo

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

El bautismo del Espíritu Santo representa el cumplimiento de las promesas de Dios en el Antiguo Testamento. En el AT, las buenas noticias estaban conectadas con la intervención salvífica de Dios a favor de Su pueblo. 

  • ‭‭Isaías‬ ‭32‬:‭15‬ ‭(NBLA‬‬) “Hasta que se derrame sobre nosotros el Espíritu desde lo alto, El desierto se convierta en campo fértil Y el campo fértil sea considerado como bosque.”
  • ‭‭Isaías‬ ‭44‬:‭3‬ ‭(NBLA‬‬) “Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, Y torrentes sobre la tierra seca. Derramaré Mi Espíritu sobre tu posteridad, Y Mi bendición sobre tus descendientes.”
  • ‭‭Joel‬ ‭2‬:‭28‬-‭29‬ ‭(NBLA‬‬) “»Y sucederá que después de esto, Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; Y sus hijos y sus hijas profetizarán, Sus ancianos soñarán sueños, Sus jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas Derramaré Mi Espíritu en esos días.”

Conclusión 

Marcos nos dice como Juan el Bautista marcaba el cumplimiento de las promesas de Dios, al Juan haber aparecido en el desierto, predicando y bautizando a las multitudes, en preparación de la llegada del rey Jesús.

Estas son verdaderamente buenas noticias para todo ser humano. 

EL COMIENZO DEL EVANGELIO – MARCOS 1:1

Principio del evangelio de Jesucristo el Mesías, Hijo de Dios.

Marcos 1:1 (NBLA)

He comenzado una nueva serie en el podcast, de otro libro de la Biblia. Esta vez del Nuevo Testamento, el evangelio según Marcos, el cual nos cuenta sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios.

Estaré viendo los siguientes tres puntos, los cuales son:

  1. Los evangelios
  2. El evangelio según Marcos
  3. El evangelio de Cristo Jesús, Hijo de Dios  

1. LOS EVANGELIOS

Nuestra Biblia contiene cuatro diferentes evangelios, los cuales son: Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Este es el orden de ellos en la Biblia, y por mucho tiempo se aceptó que en ese orden se escribieron.

No fue hasta el siglo XIX en que se le dio más atención al evangelio según Marcos, y surgió algo que se llama la “prioridad de Marcos” en la que se cree que, de hecho, fue el primer evangelio en escribirse, y que tanto Mateo como Lucas usaron el evangelio según Marcos como fuente para escribir sus respectivos evangelios.

Por eso los evangelios según Mateo, Marcos, y Lucas, se les llaman los evangelios sinópticos, o sea que se pueden ver juntos. El 90% del contenido del evangelio de Marcos se encuentra en los evangelios de Mateo y Lucas. De aquí también surgió algo que se llama el “problema sinóptico” en la que se trata de explicar porque es que hay mucho parecido entre estos tres evangelios. Esto es en comparación al evangelio de Juan que es un relato distinto a los otros tres evangelios.

¿Qué es un evangelio?

El evangelio como estilo o género literario es parecido a las biografías antiguas, las cuales se enfocaban en eventos claves de la persona y en sus enseñanzas. Por lo tanto, el Espíritu Santo de Dios inspira a estos cuatro autores para escribir un testimonio de la vida y enseñanza de Cristo Jesús. Los cuatro autores de los cuatro evangelios unánimemente nos comparten las buenas noticias sobre Jesús.

Si nunca has leído los cuatro diferentes evangelios, o si hace tiempo que no los lees por completo, te animo a que leas y estudies el evangelio de Marcos conmigo.

2. EL EVANGELIO SEGÚN MARCOS

Examinemos ahora a Marcos el autor.

Marcos no fue uno de los 12 discípulos, o apóstoles, de Jesús, sino que Marcos fue un discípulo de los apóstoles. Se cree que el autor de este evangelio es nada más y nada menos que Juan Marcos, del cual el Nuevo Testamento nos cuenta en varios libros.

Véase Hechos 12:2 (TLA), 12:25; 2 Timoteo 4:11; 1 Pedro 5:13).

El testimonio de la iglesia primitiva es que Marcos usó el testimonio oral del apóstol Pedro para escribir su evangelio, aunque sabemos que últimamente fue el Espíritu Santo quien guió a todos los autores de los libros de la Biblia.

Es importante notar el tipo de testimonio que nos da Marcos. El Nuevo Testamento, en los libros de los Hechos, en la carta de Pablo a Timoteo, y en la carta del apóstol Pedro, nos dan un buen testimonio de Marcos.

Tenemos en Marcos, entonces, a un testigo fiel de Cristo Jesús.

3. EL EVANGELIO DE JESÚS, HIJO DE DIOS

Marcos nos ofrece una breve introducción a su evangelio. Los otros tres evangelios nos ofrecen introducciones más amplias, pero la introducción del evangelio según Marcos cubre un solo versículo.

Notaremos que Marcos será breve a través de todo su evangelio. Ofrecerá más detalles en ciertos asuntos, pero de lo contrario, será breve, pero directo y claro en su presentación del evangelio.

Buenas noticias

En los tiempos del autor Marcos, cuando un rey salía a una batalla, digamos que a una campaña militar, y si el rey lograba tener la victoria sobre sus adversarios, el rey enviaba a un mensajero del campo de la batalla a su reino, para que fuera y anunciara las noticias de lo sucedido.

Ese mensajero llegaba al reino y anunciaba las buenas noticias de la victoria. El pueblo entonces se regocijará en gran manera de la victoria que su rey obtuvo en la batalla.

A ese mensaje, a ese anuncio de la victoria del rey, a ese reporte de los hechos, a la noticia de lo que el rey había logrado a favor de su pueblo, se le llamaba evangelio, esto es, buenas noticias.

De la misma manera, Marcos nos quiere contar sobre las buenas noticias de Cristo Jesús, Hijo de Dios.

Jesús, Hijo de Dios

Marcos establece su postura sobre la persona de Cristo Jesús desde su introducción. Él nos dice que Jesús es el Hijo de Dios. No nos está contando solo sobre una buena persona, sobre un maestro, sobre alguien que sanó a mucha gente. Marcos nos dice que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.

Esta buena noticia de la que nos cuenta Marcos es la que el ser humano necesita.

Todos necesitamos escuchar sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios. El resto del evangelio según Marcos se encargará de decirnos porque estas son buenas noticias. También nos dirá porque Marcos creía que Jesus era el Cristo, el Hijo de Dios.

CONCLUSIÓN

Vengamos y escuchemos las buenas noticias que Marcos tiene que contarnos. Vengamos y escuchemos un fiel testimonio de este mensajero del Rey de reyes, y Señor de Señores.

No es un mensaje inventado por Marcos. El es un mensajero que fue enviado a anunciar las buenas noticias sobre el Rey Jesús.

Jonás, arrepentimiento, y la misericordia de Dios

Cuando consideramos la totalidad del libro de Jonás, podemos notar que surge una relación entre el arrepentimiento y la misericordia de Dios.

Jonás

Primero lo notamos con Jonás. En todo el capítulo 1, Jonás tuvo la oportunidad de arrepentirse y clamar a Dios. Sin embargo, el prefirió acabar con todo y ser lanzado al mar. No fue hasta el capítulo 2 que Jonás clama a Dios y efectivamente se arrepiente.

Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde el vientre del pez, y dijo: «En mi angustia clamé al Señor, Y Él me respondió. Desde el seno del Seol pedí auxilio, Y Tú escuchaste mi voz… La salvación es del Señor.

Jonás 2:1-2, 9

No fue hasta cuando Jonás clamo a Dios en arrepentimiento que Dios mando al gran pez a que vomitara a Jonás en tierra seca. La misericordia de Dios fue aplicada después del arrepentimiento de Jonás.

Los marineros

Segundo, notamos la relación entre el arrepentimiento y la misericordia de Dios con los marineros en el capitulo 1. Los marineros estaban impresionados, y con mucho miedo, por la tormenta que les había sobrevenido. El texto nos dice que ellos clamaron a sus dioses ya que la gran tormenta amenazaba a acabar con la vida de ellos. Pero sus dioses paganos no pudieron salvarlos.

No fue hasta cuando los marineros clamaron al Dios de Jonás, el Dios del cielo, creador del mar y tierra, que Dios se compadeció de ellos.

Entonces invocaron al Señor, y dijeron: «Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque Tú, Señor, has hecho como has deseado.

Jonás 1:14

Al llevar acabo lo que Jonás les había ordenado, el de lanzarlo al mar, los marineros se dieron cuenta que inmediatamente el mar se calmo.

Y aquellos hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos.

Jonás 1:16

Los maestros de la Biblia afirman que los marineros paganos se convirtieron al Dios de Jonás.

Los Ninivitas

Tercero y ultimo, también vemos la relación entre el arrepentimiento de los Ninivitas con la misericordia de Dios. Esta relación es mas obvia con los Ninivitas. Jonás al fin fue a Ninive a predicar en contra de la ciudad, tal como Dios se lo había mandado.

Sorprendentemente, los Ninivitas tomaron en serio el mensaje de Jonás, y toda la ciudad se arrepintió. Desde el mas grande hasta el mas pequeño demostraron un arrepentimiento a Dios por su maldad y violencia. Los Ninivitas pusieron a ayunar hasta los animales. Y Dios se dio cuenta de esto y actuó, pero ya no para destruirlos por completo.

Cuando Dios vio sus acciones, que se habían apartado de su mal camino, entonces Dios se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.

Jonás 3:10

La gran misericordia de Dios

Podemos notar que cuando las personas se arrepienten, la misericordia de Dios es aplicada y las personas son salvas. En cierta manera el orden de estas cosas es clara. Si las personas se arrepienten y claman a Dios, Dios extiende Su misericordia.

Pero tenemos que preguntarnos si el arrepentimiento nace de las personas o si esto también es un acto de Dios.

¿O tienes en poco las riquezas de Su bondad y tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?

Romanos 2:4

Solo la gran misericordia de Dios nos permite acercarnos a Dios. Es Su gran misericordia la que nos permite que clamemos a Dios en arrepentimiento y que podamos experimentar esa misericordia.

LA PACIENCIA DE DIOS – JONÁS 4

Introducción

He resumido el capítulo 4 en la siguientes partes:

1. El enojo de Jonás
2. La paciencia de Dios
3. La misericordia de Dios

1. El enojo de Jonás

En este último capítulo de la historia de Jonás se nos deja claro que Jonás tenía un serio problema con el enojó. En vez de decir el enojo de Jonás, tendría que ser el enojon de Jonás.

Notamos en el versículo 2 que Jonás ora a Dios y le expresa su enojó:

Jonás 4:3… «te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida».

Luego también lo vemos en los versículos 8 y 9:

Jonás 4:8 Y sucedió que al salir el sol, Dios dispuso un sofocante viento del este, y el sol hirió la cabeza de Jonás, así que él desfallecía, y con toda su alma deseaba morir, y decía: «Mejor me es la muerte que la vida». 9 Entonces Dios le preguntó a Jonás: «¿Tienes acaso razón para enojarte por causa de la planta?». «Tengo mucha razón para enojarme hasta la muerte», le respondió.

La noticia de que Nínive se salvará enojó de gran manera a Jonás. Por un lado, es extraño ver el enojo de Jonás, ya que él sabía que Dios quiere que todos se arrepienten. No solo esto, pero también Jonás había experimentado la misericordia de Dios en su vida—cuando se encontraba en el vientre del gran pez—y ahora no entendía porque Dios estaba extendiendo su misericordia con los Ninivitas. Por el otro lado, esta situación solo sobresalta el problema de enojo que tenia Jonás.

2. La paciencia de Dios

A pesar del enojo de Jonás, Dios muestra su gran paciencia con él, al hacerle una pregunta retórica. Las preguntas retóricas se hacen para enfatizar un punto y no necesitan una respuesta. La respuesta es obvia en la pregunta.

En los versículos 4 y 9, vemos que Dios no creía que Jonás estaba justificado en enojarse, y Dios no le da la razón. En vez, Dios trato de razonar con Jonás para que él se diera cuenta de su error por sí mismo.

En los versículos 10 y 11, Dios le deja ver su punto de vista sobre Nínive a Jonás, e insiste en describir a tal como “la gran ciudad”. El argumento de la planta deja claro la justificación de Dios ante sus acciones (la de no destruir a Nínive), y ante cualquier argumento en contra del buen juicio de Dios (el que Jonás no estuviera de acuerdo). Dios estaba preocupado hasta por los animales.

En su paciencia, Dios estaba dejando que Jonás realizará su falta de misericordia, y que se diera cuenta de la condición de su corazón, y que realizará que era un enojon.

También en su paciencia, Dios envió una planta para que protegiera a Jonás del clima, y luego a un gusano para que se comiera la planta, de la misma manera que también había enviado la tormenta y el pez en el capítulo 1. Fue para ayudar a Jonás y no para destruirlo. Esto fue porque Dios tenía paciencia y misericordia aún para este profeta enojon.

3. La misericordia de Dios

Jonás quería la destrucción total de Nínive, pero Dios tenía piedad de ella. Esto es porque Dios tiene piedad de las personas. Este es el carácter de Dios. Dios es paciente y misericordioso.

Fuera del libro de Jonás también notamos este carácter de Dios:

Éxodo 34:6 (NBLA) Entonces pasó el Señor por delante de él y proclamó: «El Señor, el Señor, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y verdad.

Números 14:18 (NBLA) “El Señor es lento para la ira y abundante en misericordia, y perdona la iniquidad y la transgresión; pero de ninguna manera tendrá por inocente al culpable; sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación”.

Salmo 86:15 (NBLA) Pero Tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, Lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad.

Jeremías 18:7-8 (NBLA) En un momento Yo puedo hablar contra una nación o contra un reino, de arrancar, de derribar y de destruir; pero si esa nación contra la que he hablado se vuelve de su maldad, me arrepentiré del mal que pensaba traer sobre ella.

Los profetas del Antiguo Testamento conocían el carácter de Dios , y este conocimiento indicaba una relación cercana entre el profeta y Dios, ya que se puede conocer el carácter de alguien entre más lo conocemos.

Conclusión

Dios tuvo misericordia de Nínive así también como la tuvo con los marineros y así como la tuvo con Jonás. De la misma manera, Dios tiene aún misericordia de las personas.

Vemos 3 diferentes tipos de personas en este libro:

1. Personas como Jonás, que son cristianas o que en algún tiempo caminaron con Dios.

2. Personas como los marineros, que no son cristianas pero que tratan de hacer lo bueno en la vida. Quizás son personas que son de otra religión.

3. Personas como los de Nínive, que estan completamente alejadas de Dios y que activamente están haciendo lo malo y saben que están haciendo lo malo.

No importa en que categoría de personas seamos, hay misericordia de Dios para nuestras vidas y Dios extiende su paciencia con nosotros. Dios quiere que nosotros, al igual que ellos, nos demos cuenta de nuestro error y clamemos a Él en arrepentimiento.

No tardemos, no resistamos, clamemos a Dios.

Y en Cristo Jesús, lo podemos hacer.

Jonás no clamó a Dios hasta tocar fondo

Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde el vientre del pez, y dijo: «En mi angustia clamé al Señor…»

Jonás 2:1-2a

Jonás no clamo a Dios hasta que toco fondo.

Al principio de la historia, la palabra de Dios había venido a Jonás para que se levantara y fuera a Nínive, la gran ciudad. Jonás si se levanto, pero se levanto para ir al lado opuesto, rumbo a Tarsis. Esta fue la reacción inesperada de este profeta de Dios. Fue una reacción completamente drástica.

Jonás pudo haber llegado a Dios en oración y clamor a este punto de la historia. Pudo haber empezado al confesar su disgusto de la palabra de Dios que vino a él.

Dios mío, no entiendo porqué pero solo siento el levantarme y huir al lado opuesto de donde tú me estas pidiendo ir.

Algo así pudo haber sido su oración. Pero no fue así. Él hizo lo que él quería hacer. No le importo nada.

También después en la historia Jonás tuvo otras oportunidades para orar. El capitán del barco, al encontrarlo dormido en la bodega, le ordena a que clamara a su dios para ver si su dios los podría ayudar. La historia no nos indica que Jonás lo hizo.

Luego cuando echaron suerte los marineros para saber por causa de quién había venido esta calamidad, y cuando la suerte le cae a él, también tuvo la oportunidad de orar pero tampoco notamos que lo haya hecho.

Por último, cuando los marineros no tuvieron otra opción más que echarlo al mar, Jonás también pudo clamar a Dios para que interviniera. Pero el texto no dice qué así fue.

Jonás llego al punto de haber sido echado al mar, y aún así, decidió no clamar a Dios por ayuda. Luego, estando en el mar, llega un gran pez y se lo traga vivo.

Y no fue hasta estar dentro del gran pez y en lo profundo del mar, no fue hasta tocar fondo, que Jonás por fin recapacita y se acuerda del Dios a quien él temía, y clama a Él en oración.

Me pregunto si nosotros a veces actuamos, o reaccionamos, de la misma manera con Dios como vemos actuar, o reaccionar, a Jonás.

Tal vez Dios nos pide algo, nos enseña algo en su palabra, nos demuestra una mejor manera de vivir nuestra vida, nos demuestra una manera sabia de vivir en este mundo, pero nosotros solo reaccionamos y nos alejamos de Él pensando huir de Su presencia, y nunca se nos ocurre ir a Él en oración.

Es precisamente por esto que nos sirve la oración. No importa cómo nos sintamos, o si solo queremos reaccionar y huir de la presencia de Dios. Clamar a Dios en oración y ser francos con Él y decirle lo que pensamos seria mejor que solo reaccionar y huir.

Que nosotros podamos aprender de Jonás y no esperar hasta tocar fondo para acercarnos con Dios y ser brutalmente honestos con Él.

Quizás Jonás, siendo un profeta, pensó que alguien como él no podía llegar a Dios en oración y ser sincero en cómo se sentía acerca de la palabra que vino a él.

No importa quienes seamos o como pensemos que debemos ser delante de Dios, todos podemos acercarnos confiadamente delante de Dios y contarle a él lo que realmente sentimos y creemos.

Y en Cristo Jesús así lo es.

Tocando fondo – Jonás 2

Introducción

En el capítulo 1 aprendimos que Jonás estaba huyendo de la presencia de Dios.

Fue una reacción drástica a la palabra del Señor que vino a él, diciéndole que fuera a predicar a Nínive. El decide ir al lado opuesto a Nínive, y paga un pasaje para ir a Tarsis en barco.

Sin embargo, compadeciéndose de él, Dios envía una gran tormenta, mientras Jonás se encuentra durmiendo en el barco, despreocupado de todo y de todos. Esta tormenta causa un pánico con los marineros, los cuales se enteran que Jonás estaba huyendo de Dios–el Dios del cielo, creador del mar y tierra–y a pesar de hacer todo lo posible para evitarlo, terminan haciendo lo que Jonás les dijo que hicieran con él, esto es, tomarlo y echarlo en el mar para que la tormenta se calmara. 

Y justo cuando Jonás pensó que se saldría con su plan de acabar con todo, justo cuando la tormenta amenazaba la vida de todos en el barco, justo cuando los marineros lo toman y lo echan al mar, justo cuando Jonás enfrentaba la muerte, su Dios misericordioso envió un un gran pez para que se lo tragara, y así eventualmente salvarlo.  

Nos damos cuenta que Dios amaba a Jonás, y aunque Jonás estaba dispuesto a terminar con todo, Dios no estaba dispuesto a terminar con él. 

Pero no sin antes permitir que Jonás tocara fondo.

Y es aquí donde nos encontramos en el capituló 2. Jonás esta dentro del gran pez y él al fin ora. Notamos que Jonás está diciendo bastante en su oración, entonces he tratado de organizar el capítulo 2 en tres partes, las cuales son:

  1. El descenso de Jonás 
  2. El arrepentimiento de Jonás 
  3. El rescate de Jonás 

Empecemos con el número 1 entonces:

1. El descenso de Jonás 

El proceso del descenso de Jonás realmente empezó en el capítulo 1. Vemos que el:

  • El texto nos dice que Jonás descendió a Jope (1:3)
  • El texto también nos dice que estando en el barco rumbo a Tarsis, Jonás bajó a la bodega del barco (1:5)
  • Por último, el texto nos dice que estando en medio de la tormenta, y cuando ya no había otra salida, Jonás es arrojado del barco hacia el mar (1:15)

Y ahora en el capítulo 2 vemos qué Jonás descendió hasta las profundidades del mar, y así física y literalmente toca fondo: 

  • “Desde el seno del Seol pedí auxilio,” (2:2)
  • “Me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares,” (2:3)
  • “Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió,” (2:5)

Jonás físicamente se había ido lejos, tratando de huir de la presencia de Dios. Dios físicamente lo hunde al fondo del mar.

Datos curiosos

  • La profundidad promedio del océano mundial es de aproximadamente 3800 m (12 500 pies), que es aproximadamente cuatro veces más profunda que la elevación promedio de la tierra (840 mo 2800 pies).
  • El punto más profundo del mar que se conoce es de casi 7 millas de profundidad, o casi 11 kilómetros (según el Servio Nacional del Océano, EEUU).
  • El punto más alto del planeta es de 29,029 pies de altura (casi 5.5 millas), 8848 metros (casi 9 kilómetros). 
  • El punto más profundo del mar Mediterráneo es de un poco más de tres millas (17280 pies), que son un poco más de 5 kilómetros. Este punto queda en lo que se llama el Mar Jónico.

Tocando fondo

Lo que le estaba sucediendo a Jonas físicamente, o literalmente, también le estaba pasando en un sentido existencial. El también estaba tocando fondo en un sentido figurativo. 

La Red Nacional de Apoyo y Soluciones para Adicciones (de España), dice que: A nivel terapéutico se le llama “tocar fondo” a una experiencia extrema vivida por el paciente que le ha hecho tomar conciencia de su situación real y de la necesidad de un cambio radical.

Similarmente, IVANE SALUD, también de España, dice esto sobre qué significa tocar fondo. Dice: Esta expresión representa la idea de que la persona que mantiene un consumo o un comportamiento de riesgo llega a un punto en que se da cuenta de que no puede seguir así y debe de realizar un cambio en ciertos aspectos de su vida.

Jonás había comenzado un descenso al huir de la presencia de Dios, y Dios, en su misericordia–e irónicamente–lo lleva a profundidades inimaginables. Jonás estaba tocando fondo en todo el sentido de la palabra. 

Continuemos adelante con el número 2: 

2. El arrepentimiento de Jonás

Algunos se preguntan si Jonás murió dentro del pez. Aunque sí pudo haber muerto en el pez, no parece ser probable que haya fallecido. 

En el versículo 2 vemos que Jonás dice: Desde el seno del Seol pedí auxilio. 

Los maestros de la Biblia señalan que Jonás se refiere al hecho que esta experiencia fue como si él hubiera muerto. 

Los que creen que Jonás murió dentro del gran pez citan lo que Jesús dijo: 

Mateo 12:38 Entonces algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver una señal de parte Tuya». 39 Pero Él respondió: «Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; 40 porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.

El texto no afirma que Jonás estuvo muerto, afirma que estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, y Jesús hace la comparación en ese aspecto, no en que Jonás estuvo muerto.

Lo que el texto si nos deja claro es que la descripción de Jonás dentro del gran pez nos deja ver que él estuvo muy cerca de la muerte. A este tipo de experiencias se les llama una: Experiencia cercana a la muerte. Jonás correctamente pensó que este era su fin, en el vientre del gran pez en el fondo del mar.

Estas experiencias cercanas a la muerte, o el tocar fondo, o a veces una combinación de estas dos, sirve para que las personas vean la realidad de las cosas y les permite recapacitar. Vemos también que hasta este punto Jonás no había clamado a Dios. Él estaba decidido a no obedecer la palabra de Dios y estaba atenido a sufrir las consecuencias. 

Pero al tocar fondo, Jonás al fin recapacita y notamos que le pide ayuda a Dios (2:1-2, 4, 7).

Jonás se había alejado de Dios en su corazón, y lo había demostrado al tratar de huir, pero notamos que Dios nunca se alejó de él.

El arrepentimiento mayormente se describe como el andar en una dirección, parar, dar la media vuelta, y empezar en la dirección opuesta. En el caso de Jonás, seria el de parar, dar la media vuelta, y empezar en la dirección rumbo a Nínive. Pero notamos algo, esto es, que Jonás ya no tenia esta opción, al menos que Dios interviniera.

Más allá de parar, darse la media vuelta, y empezar en la dirección opuesta, el arrepentimiento es reparar la relación con Dios. Esto es porque el arrepentimiento es algo relacional. Es dejar de separarse relacionalmente de Dios. Es reorientar nuestro corazón hacia Dios. Notamos, entonces, que Jonás vuelve a confesar su fe en Dios y renueva sus votos.

Todo esto estaba sucediendo conforme al diseño de Dios y Su propósito en la vida de Jonás.

3. El rescate de Jonás

Jonás había tocado fondo en todo el sentido de la palabra. Ya no podía descender más. En su misericordia, y solo por gracia, Dios causó a la ballena a vomitar a Jonás a tierra firme. Jonás dice en el capítulo 2, versículo 6:  Jonás 2:6 Pero Tú sacaste de la fosa mi vida, oh Señor, Dios mío.

Luego Jonás hace una declaración dentro del gran pez y en lo profundo del mar: 

Jonás 2:9 “La salvación es del Señor”.

Los maestros de la Biblia han llamado a esta declaración como el centro o corazón de la Biblia.

Es el texto que nos hace ver que la salvación es de Dios y de Dios únicamente. Jonás, por más que quisiera, ya no podía hacer nada para mejorar su situación. Dios lo llevo hasta el fondo del mar y lo único que pudo hacer fue clamar a Dios, y Dios, en su gran misericordia, lo escucha y le responde.

Conclusión

Así como Jonás, nosotros también, en algún punto de nuestras vidas, y de alguna manera y de cierto grado, hemos pasado por una experiencia de tocar fondo, en donde se nos abre una oportunidad para recapacitar y ver la realidad de nuestra situación. O ya lo pasamos, o lo estamos pasando, o un día lo pasaremos.

De lo que podemos estar seguros es que así como Dios tuvo misericordia de Jonás, así también Él todavía es grande en misericordia y nos puede socorrer. Solo nos queda realizar que necesitamos su ayuda, saber que Él es el único que nos puede ayudar, y clamarle a Él como Jonás lo hizo.

Y en Cristo Jesus, nosotros también podemos entrar en relación con Dios, o restaurar nuestra relación con Él, y así salir de la profundidad a la que hemos llegado.

Jesús y los pecadores – Lucas 5

Lucas 5:1-16

La fama de Jesús se empezó a extender y muchos le seguían. Un día él se fue a un lago y se subió a la barca de Simón Pedro y empezó a enseñarle a la gente. Jesús había subido a la barca porque Simón y sus compañeros acababan de regresar de pescar y habían lavado sus redes. Al terminar de enseñar Jesús le ordenó a Simón que llevara su barca a lo profundo y volviera a tirar sus redes. Simón le dijo que ya habían tratado de pescar toda la noche anterior y no habían pescado nada, pero que como él se lo pedia lo haría de nuevo.

Para la sorpresa de Simón, las redes se llenaron de peces al modo que tuvo que llamar a sus compañeros para que le ayudaran. El texto detalla la reacción de Simón. Al ver esto, Simón cayó a los pies de Jesús, diciendo: «¡Apártate de mí, Señor, pues soy hombre pecador!». Los compañeros de Simón también se quedaron asombrados, y los nombres de los compañeros eran Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo. Jesús le dijo a Simón, «No temas; desde ahora serás pescador de hombres». Estos hombres dejaron sus barcas atrás, aún dejándolo todo, y siguieron a Jesús.

Jesús continuaba sanando las enfermedades de muchos, y su fama se seguía extendiendo. Lucas se encarga de darnos el detalle que con frecuencia Jesús se retiraba a lugares solitarios a orar. Esto nos indica que Jesús tenia el habito de orar. No era de vez en cuando, no era cuando tenia tiempo. El texto dice que él hacia esto consistentemente.

Lucas 5:17-26

Un día que Jesús enseñaba se llegaron a sentar fariseos y maestros de la ley de todas las aldeas de dos regiones en Israel. Estas regiones se llamaban Galilea y Judea, y también habían llegado desde la ciudad capital, que era Jerusalén. Este detalle es muy importante porque los fariseos y los maestros de la ley eran las personas que conocían la ley de Dios mejor que nadie. Ellos eran personas de influencia, religiosa y políticamente, en Israel, y estaban ahí para investigar a Jesús.

Al ver que unos amigos de un hombre paralítico hicieron todo lo posible para traerlo cerca de él, Jesús queda impresionado por esto y le dice al paralítico, “Hombre, tus pescados te son perdonados.” Esta declaración fue una blasfemia para los fariseos y maestros de la ley presentes ya que sólo Dios puede perdonar los pecados. Pero Jesús estaba haciendo esto a propósito.

Retando a los fariseos y maestros de la ley, les pregunta si era más fácil decirle al paralítico que sus pecados eran perdonados o que se levantara. Por supuesto que decirle que sus pecados le eran perdonados era más fácil, aunque fuera una blasfemia. Sin embargo, para que supieran que él tenía la autoridad para perdonar pecados en la tierra, Jesús le dice al paralítico que se levante y el fue sano en ese momento.

Todos se quedaron asombrados. La respuesta del ex-paralítico y la de todo el pueblo fue de glorificar a Dios. De los fariseos y maestros de la ley ya no se supo nada en esta historia. Creo que el punto entonces es de que la respuesta apropiada es la que tuvieron el ex-paralítico y la del pueblo. Esto es, el glorificar a Dios.

Lucas 5:27-32

El texto continúa con el llamado de un recaudador de impuestos, llamado Leví. Sabemos que este Leví también es conocido como Mateo, el autor de otro de los cuatro evangelios que tenemos en la Biblia.

Leví lleva acabo una celebración en su casa y aparentemente se armó un gran fiesta. Llegaron muchos recaudadores de impuestos, como Leví, y muchas otras personas. Jesús y sus discípulos estuvieron presentes, y de alguna manera también estaban presentes algunos fariseos y sus escribas.

Los fariseos se quejaron con los discípulos de Jesús de que él comía y bebía con estas personas. La respuesta de Jesús nos dice mucho. Él respondió diciendo que los sanos no necesitan de un médico y que él había llegado a los pecadores y llamarlos al arrepentimiento. Jesús estaba con los pecadores porque eran ellos los que le necesitaban. Los fariseos no se consideraban pecadores, confiaban en su propia justicia delante de Dios y no podían ver su propia necesidad de arrepentimiento.

Lucas 5:33-39

El capítulo termina con los fariseos nuevamente quejándose, esta vez porque los discípulos de Jesús no ayunaban. Jesús les dice que ellos no necesitaban ayunar porque lo tenían a él con ellos. Esta declaración nuevamente apunta hacia la deidad de Jesús. Parte del ayuno es el acercarse a Dios, y si Jesús estaba con ellos, Dios estaba con ellos, y por lo tanto no tenían porqué ayunar.

Jesús termina con una parábola. Esencialmente dice que lo nuevo no se mezcla con lo viejo y viceversa. Jesús estaba inaugurando el reino de Dios en la tierra. Esto era lo nuevo. Los fariseos representaban lo viejo. Lo viejo no podía contener lo nuevo. Se necesitaba ser nuevo para recibir lo nuevo. Jesús estaba apuntando al nuevo nacimiento que llega por medio el arrepentimiento.

El Alcohólico

Había una vez un hombre alcohólico. Era tan alcohólico que ya todos le decían "el alcohólico". Muy pocas personas conocían su verdadero nombre. Se dice que hace mucho tiempo, el alcohólico era un joven con mucho potencial, pero todo eso había quedado en un lejano atrás. 
Un día, el alcohólico iba caminando, quizás una vez más en busca de aquello que poco a poco lo estaba matando, cuando se encontró con un viejo amigo. Hacía mucho tiempo que no se habían visto o hablado y no se sabe si el alcohólico lo reconoció a primera vista. Este amigo era una de las pocas personas que conocía su verdadero nombre y que lo había conocido antes del descenso a lo que llego a ser. 
El amigo sabia que todos le llamaban "el alcohólico", pero él lo llamo por su verdadero nombre. Cuando el amigo llamo al alcohólico por su verdadero nombre, fue como si no estuviera hablando con él. Hacía mucho tiempo que no escuchaba su verdadero nombre, ya que el alcohol lo había alejado de todos los que le amaban. El amigo tuvo que repetirle y repetirle el nombre, hasta que el alcohólico reconoció que se refería a él. "Vamos, yo te voy ayudar," le dijo el amigo. 
Se dice que el amigo invito al alcohólico a su casa ese mismo día y que ahí permanece hasta el día de hoy.

Al igual que el hombre alcohólico de la historia, muchas personas piensan que lo que han llegado a ser es lo único que hay para sus vidas. Piensan que ese es su destino, su propósito. Pero quizás solo estén viviendo el prologo de la historia que Dios tiene para ellos.

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra prologo como «el texto preliminar de un libro, escrito por el autor… que sirve de introducción a su lectura.»

Dios es el autor de nuestra historia. Necesitamos poner nuestra vida y esperanza en las manos de Él. Al igual que el viejo amigo del alcohólico, Dios envío a su hijo Jesús, nuestro amigo fiel, para ayudarnos. Él nos llama hoy y nos invita a casa.

Dejemos que Dios terminé de escribir nuestra historia.

Jesús el profeta – Lucas 4

Lucas 4:1-30

Todo parecía haber empezado bien. Jesús empezó a predicar lleno y en el poder del Espíritu Santo en la ciudad que había crecido, Nazaret. Todos hablaban bien de él y estaban maravillados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Pero fue precisamente este maravillarse de Jesús que llevo al pueblo de Nazaret a preguntarse, «¿No es este el hijo de José?». No había manera que ellos podrían aceptar que quizás Dios tenia un llamado especial para un Nazareno como ellos. El pueblo había visto crecer a Jesús y conocían a su papá, José el humilde carpintero. Reducieron el ministerio de Jesús a alguien que hablaba bonito.

Jesús tuvo que hablarles como él profeta que él es, y les dice que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. Esto era exactamente lo que estaba pasando; Nazaret no lo acepta como profeta. Jesús les recuerda lo que la Biblia enseña. Les recuerda de cómo dos profetas, Elias y Eliseo, en una ocasión fueron enviados cada uno a alguien que no era parte del pueblo de Israel cuando Israel rechazaron a los profetas. Los Nazarenos entendieron lo que Jesús les estaba diciendo, y en vez de que recapacitaran y examinaran sus palabras para ver si quizás tenia razón o para ver si a lo mejor Dios verdaderamente estaba hablando a través de uno de ellos, ellos se enfurecieron con él.

Estaban tan enojados con lo que Jesús les dijo que lo sacaron de la ciudad y lo llevan hasta la cumbre de la ciudad. Lo querían matar. La intención de ellos era de tirar a Jesús desde la cumbre. Pero no pudieron, ya que Jesús paso de por medio de ellos.

Lucas 4:31-44

Jesús fue a otra ciudad, a Capernaúm, y enseñaba en los días de reposo. Un hombre endemoniado grito a gran voz, «Déjanos. ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién Tú eres: el Santo de Dios.» Los Nazarenos no podían ver en Jesús más allá de un hijo de un humilde carpintero. Sin embargo, un hombre que lo poseía un demonio reconoció a Jesús por quien él verdaderamente era.

Jesús sano a muchos enfermos en Capernaúm, incluyendo a la suegra de Simón, Pedro. Hay un chiste cristiano que dice que Pedro negó a Jesús porque sano a su suegra. Pero fuera de los chistes, el sanar a muchos enfermos validaba el ministerio de Jesús. También nos dice el texto que, «de muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!».» Los demonios estaban confirmando la palabra del ángel Gabriel a María acerca de Jesús (Lucas 1:35). La gente quedo tan impresionada por su ministerio con ellos, que no querían separarse de Jesús. Él les respondió, «También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto Yo he sido enviado«.

Nosotros tampoco podemos ver a Jesús solo como un buen ejemplo, o sólo como un buen maestro. Muchas personas hoy en día aceptan que Jesús es un personaje histórico, aunque otros hasta niegan esta verdad, pero no aceptan que Jesús sea Dios. Las implicaciones de esta verdad es de mucha consecuencia para la vida del ser humano. Sin embargo, Lucas ya nos esta dejando saber que Jesús no solo hablaba bonito, no solo era un buen maestro, no solo pudo ayudar a muchas personas, y no solo fue como uno de los profetas de Dios, sino que él es el Hijo de Dios, entrando en la historia humana a favor de la humanidad.