Dios camina en el jardín

Después de la creación de los primeros seres humanos, debemos considerar que las cosas en la tierra probablemente se veían diferentes de cómo se ven hoy. Probablemente muy diferentes. Esto se debe a que el pecado aún no había entrado en nuestro mundo. En otras palabras, al principio, todo era perfecto.

No había enfermedad, destrucción ni muerte. Tampoco había contaminación en nuestro planeta. Todo era nuevo y floreciente. Pero para el capítulo 3 de Génesis, vemos cómo las cosas comenzaron a cambiar drásticamente.

El hombre desobedeció a Dios y el pecado entró en el mundo. Nuestros primeros padres, Adán y Eva, pasaron de estar desnudos y no avergonzarse (Génesis 2:25), a estar desnudos y tener miedo (Génesis 3:10).

Hay un detalle en el texto que quiero examinar. Se encuentra en el siguiente versículo:

Génesis 3:8

[8] Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. (RVR1960)

Este texto nos dice que Dios caminaba en el huerto al aire del día. Tenemos que preguntarnos si esto describe literalmente las acciones de Dios o si es algo figurativo. En cualquier caso, este acto de Dios caminando en el huerto donde había puesto al hombre que creó, señala que Dios deseaba una relación cercana con el hombre.

Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, lo cual nos indica que el hombre debía tener comunión con Dios de la misma manera que el Dios Trino está en perfecta comunidad consigo mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Desde el principio, Dios siempre ha querido tener una relación cercana con los seres humanos. Pero el pecado separó a la humanidad de Dios. Eventualmente, Dios trataría con el pecado y la muerte de manera definitiva en la persona de Cristo Jesús, quien vino a la tierra para renovar el mundo que Dios creó.

Jesús vino para deshacer el daño y la destrucción que el pecado y la muerte causaron en la tierra. Este plan todavía se está llevando a cabo, pero Dios promete completar algún día su obra de redención mediante la renovación de todas las cosas.

Ya no tenemos que estar desnudos y tener miedo, ni escondernos de la presencia de Dios. Podemos participar de la justicia de Jesús y tener una relación correcta con Dios. Jesús promete cubrirnos y no avergonzarse de nosotros. Así como al principio, ahora podemos tener una relación cercana con Dios.

Hagamos al hombre

Mientras Dios estaba creando el mundo y todo lo que hay en el, él hizo al hombre en el sexto y último día de la creación. Quiero centrarme en lo que el texto nos dice acerca de Dios en la creación del hombre.

Miremos el texto:

Génesis 1:26
[26] Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en los animales domésticos, en toda la tierra, y en todo reptil que se arrastra sobre la tierra.» (RVR)

Notamos que hay un diálogo interno. En todos los otros días de la creación, y en todas las demás cosas creadas que Dios hizo, él simplemente las habló a la existencia. Pero algo cambia cuando Dios crea al hombre. Dios habla consigo mismo.

Ahora sabemos que este es el Dios Trino (Padre, Hijo, Espíritu Santo) discutiendo la creación del hombre. Detengámonos allí por un momento.

Ninguna persona de la Trinidad actúa por su cuenta para crear al hombre. En su lugar, hay un llamado a unirse en la creación del hombre: «Hagamos». Aquí hay una comunidad perfecta. Perfecta unidad en la Trinidad (Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo). Ninguna persona de la Trinidad se opuso a la propuesta. El Dios Trino estaba de acuerdo con el plan de crear al hombre, y es a partir de esta perfecta comunión, acuerdo y unidad, que el hombre fue creado.

La Biblia nos enseña que Dios es amor (1 Juan 4:8), y es este Dios de amor, el Dios Trino, quien se unió para crear al hombre. El hombre fue hecho por amor. No de carencia, sino de abundancia. El hombre fue creado de manera reflexiva, intencionada. Por esto, el hombre puede estar seguro de su lugar en el mundo. Por esto, el hombre también puede caminar con seguridad sabiendo que fue deseado cuando fue creado.

Por esto, el hombre también puede unirse con otros para lograr grandes cosas. El hombre puede llamar a sus semejantes y decir: «Hagamos», y caminar en unidad.

EL COMIENZO DEL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA – MARCOS 1:2-8

“Como está escrito en el profeta Isaías: «He aquí, Yo envío Mi mensajero delante de Ti, El cual preparará Tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, Hagan derechas Sus sendas” ». Juan el Bautista apareció en el desierto predicando el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. Acudía a él toda la región de Judea, y toda la gente de Jerusalén, y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán. Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero a la cintura, y comía langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: «Tras mí viene Uno que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».”

Marcos‬ ‭1‬:‭2‬-‭8‬ ‭NBLA‬‬

INTRODUCCIÓN

He comenzado a examinar el evangelio de Marcos, el cual nos cuenta sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios.

Estaré examinando los siguientes tres puntos, los cuales son:

  1. El ministerio de Juan el Bautista
  2. La persona de Juan el Bautista
  3. El mensaje de Juan el Bautista

1. EL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA

Marcos no es el único que nos cuenta sobre Juan el Bautista. Curiosamente, los cuatro autores de los cuatro evangelios que tenemos en la Biblia lo hacen.

Anunciado en el Antiguo Testamento

También los cuatro autores de los cuatro evangelios citan el Antiguo Testamento al contarnos acerca de Juan el Bautista. Marcos, entonces, nos empieza a contar sobre Juan el Bautista citando el Antiguo Testamento.

Aunque Marcos solo menciona al profeta Isaias, la cita que corresponde es tanto de Isaias (40:3) como del profeta Malaquías (3:1). Al citar a los profetas del Antiguo Testamento, Marcos nos dice que el surgimiento de Juan el Bautista era en cumplimiento de la palabra de Dios. 

Así como el Antiguo Testamento había anunciado la llegada de Jesús el Mesías, así también el ministerio de Juan el Bautista se había anunciado por los profetas del Antiguo Testamento.

Prepara el caminó

En los tiempos antiguos, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a representantes del reino o gobierno para preparar la llegada del rey o gobernante.

Similarmente hoy, se conoce que donde sea que el presidente de los Estados Unidos viaje, el Servicio Secreto—como se le llama a la guardia de seguridad personal del presidente—se adelanta a ver la logística de las rutas de la transportación, y en donde se va a hospedar el presidente. El servicio secreto entonces funciona como los que preparan el camino del presidente.

Aún en Hollywood, cuando se tienen los premios de la academia, ponen lo que se llama la «alfombra roja» para los actores famosos. Es ahí en la alfombra roja que se reciben a los actores y personas famosas, y hay cámaras, luces, ahí estan los fans recibiendolos, y los medios de comunicación los entrevistan. La alfombra roja entonces es como prepara la llegada de los actores y personas famosas. 

Esto de preparar el camino se practicaba aun en los tiempos de Jesús. También en ese entonces, cuando un rey o un gobernante visitaba un lugar, se enviaban a personas cuya función era preparar la logística de la llegada del rey.

De igual manera entonces, Marcos nos dice, que Juan el Bautista viene a preparar la llegada del rey Jesús. Juan vino a preparar los corazones de las personas para la llegada de Su Salvador, y así se cumple la palabra profética del Antiguo Testamento.

El ministerio de Juan el Bautista formaba parte de la historia del comienzo del evangelio, de las buenas noticias de Cristo Jesús, Hijo de Dios.

2. LA PERSONA DE JUAN EL BAUTISTA

Ahora hablemos un poco sobre lo que Marcos nos cuenta sobre la persona de Juan el Bautista. Lo primero que nos dice Marcos sobre Juan es que él vivía en el desierto. 

El Desierto

Esto también era en cumplimiento de la palabra profética. Interesantemente, vivir en el desierto es indicativo de una vida difícil. No hay muchos recursos, y en los tiempos de Jesus, era la gente pobre que vivía en el desierto.

En la Biblia, el estar en el desierto representa el pasar por un proceso de purificación y preparación. Esto lo vemos representado al pueblo de Israel al haber estado en el desierto por 40 años, y en el próximo episodio veremos que Jesus fue guiado por el Espíritu Santo al desierto en donde estuvo por 40 días, en preparación del inicio de Su ministerio.

Predicación

Luego notamos que Juan apareció en el desierto predicando. Aunque los otros evangelios nos dan más detalles sobre él, notamos que el enfoque de Marcos es el de decirnos que Juan el Bautista apareció en el desierto predicando. Esta era su función principal.

Bautiza

La otra función de Juan era la de bautizar. Y es de ahí que surge el nombre de Juan el Bautista. El texto dice que él predicaba el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. 

Vestimenta y dieta 

Luego en el versículo 6 (estoy saltándome el versículo 5 a propósito), Marcos nos cuenta sobre la vestimenta y dieta de Juan. 

Nos dice que estaba vestido de pelo de camello. Este tipo de vestimenta era común para las personas que vivían en los desiertos, lo cual usualmente eran personas muy pobres las que se vestían así.

Su dieta también incluía langostas y miel silvestre. Las langostas son los que nosotros conocemos como saltamontes o chapulines (grasshoppers en inglés). Los comentaristas Bíblicos dicen que las langostas (saltamontes o chapulines, o grasshoppers) eran grandes, y que era una dieta común para las personas que vivían en el desierto en ese entonces, y que también era la dieta de una persona muy pobre. También dicen que estas langostas todavía se comen hasta hoy en día en el Medio Oriente. 

Estos detalles sobre Juan el Bautista en todo caso nos sirve para confirmar que él sí estaba viviendo en el desierto, no es que solo fue a pasar un fin de semana ahí o que solo fue de visita a tomarse su “selfie” para que vieran que si estaba en el desierto. Juan estaba entregado al servicio de Dios, y para cumplir el propósito de Dios.

3. EL MENSAJE DE JUAN EL BAUTISTA

¿Cuál era el mensaje de Juan el Bautista? 

La predicación y el bautismo de Juan estaba preparando la llegada del rey Jesús. 

Personas responden a la predicación

En el versículo 5 vemos que mucha gente respondió el mensaje de Juan. Él los bautizaba en el río Jordán que estaba cerca del desierto donde él vivía.

Las personas respondieron en fe al mensaje de Juan. En el tiempo de Juan habían muchas personas que conocían de Dios pero no practicaban su fe. O sea que ellos creían en Dios pero vivían como si Dios no existiese. Este tipo de personas respondieron a la predicación de Juan el Bautista. 

En ese entonces, el bautismo era reservado para las personas no judías que se volvían en fe al Dios de Israel. Los judios no se bautizaban porque ya eran parte del pueblo escogido De Dios. 

Sin embargo, en el versiculo 5 vemos que las personas confesaban sus pecados (eran judíos porque venían de toda la region de judea y toda la gente de Jerusalén) y eran bautizados. Ha de ver sido una imagen extraña el ver eso. 

Podemos notar que la gente se acercaba a Dios en humildad, al confesar sus pecados y ser bautizados. 

Las correas de las sandalias

También en el tiempo de Marcos, era costumbre que cuando llegaba el dueño de la casa o cuando llegaba visita a una casa, los siervos o esclavos eran los que desataron las correas de las sandalias del dueño o de sus invitados. Era una tarea exclusivamente para los esclavos y un judío no se rebajaba a hacer tal cosa. 

Pero en el versículo 7 Juan predica anunciando que detrás de él venía alguien… a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias. 

El bautismo con el Espíritu Santo

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

Marcos termina lo que nos quiere contar sobre Juan el Bautista en el versículo 8:

Marcos 1:8 Yo los bauticé a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».

Juan el Bautista, siendo lleno del Espíritu de Dios, proclama que de igual manera que él estaba preparando la llegada de Cristo Jesús, al bautizar al pueblo de Dios, de igual manera Jesús bautizaría a sus discipulos con el Espíritu Santo. 

El bautismo del Espíritu Santo representa el cumplimiento de las promesas de Dios en el Antiguo Testamento. En el AT, las buenas noticias estaban conectadas con la intervención salvífica de Dios a favor de Su pueblo. 

  • ‭‭Isaías‬ ‭32‬:‭15‬ ‭(NBLA‬‬) “Hasta que se derrame sobre nosotros el Espíritu desde lo alto, El desierto se convierta en campo fértil Y el campo fértil sea considerado como bosque.”
  • ‭‭Isaías‬ ‭44‬:‭3‬ ‭(NBLA‬‬) “Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, Y torrentes sobre la tierra seca. Derramaré Mi Espíritu sobre tu posteridad, Y Mi bendición sobre tus descendientes.”
  • ‭‭Joel‬ ‭2‬:‭28‬-‭29‬ ‭(NBLA‬‬) “»Y sucederá que después de esto, Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; Y sus hijos y sus hijas profetizarán, Sus ancianos soñarán sueños, Sus jóvenes verán visiones. Y aun sobre los siervos y las siervas Derramaré Mi Espíritu en esos días.”

Conclusión 

Marcos nos dice como Juan el Bautista marcaba el cumplimiento de las promesas de Dios, al Juan haber aparecido en el desierto, predicando y bautizando a las multitudes, en preparación de la llegada del rey Jesús.

Estas son verdaderamente buenas noticias para todo ser humano. 

EL COMIENZO DEL EVANGELIO – MARCOS 1:1

Principio del evangelio de Jesucristo el Mesías, Hijo de Dios.

Marcos 1:1 (NBLA)

He comenzado una nueva serie en el podcast, de otro libro de la Biblia. Esta vez del Nuevo Testamento, el evangelio según Marcos, el cual nos cuenta sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios.

Estaré viendo los siguientes tres puntos, los cuales son:

  1. Los evangelios
  2. El evangelio según Marcos
  3. El evangelio de Cristo Jesús, Hijo de Dios  

1. LOS EVANGELIOS

Nuestra Biblia contiene cuatro diferentes evangelios, los cuales son: Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Este es el orden de ellos en la Biblia, y por mucho tiempo se aceptó que en ese orden se escribieron.

No fue hasta el siglo XIX en que se le dio más atención al evangelio según Marcos, y surgió algo que se llama la “prioridad de Marcos” en la que se cree que, de hecho, fue el primer evangelio en escribirse, y que tanto Mateo como Lucas usaron el evangelio según Marcos como fuente para escribir sus respectivos evangelios.

Por eso los evangelios según Mateo, Marcos, y Lucas, se les llaman los evangelios sinópticos, o sea que se pueden ver juntos. El 90% del contenido del evangelio de Marcos se encuentra en los evangelios de Mateo y Lucas. De aquí también surgió algo que se llama el “problema sinóptico” en la que se trata de explicar porque es que hay mucho parecido entre estos tres evangelios. Esto es en comparación al evangelio de Juan que es un relato distinto a los otros tres evangelios.

¿Qué es un evangelio?

El evangelio como estilo o género literario es parecido a las biografías antiguas, las cuales se enfocaban en eventos claves de la persona y en sus enseñanzas. Por lo tanto, el Espíritu Santo de Dios inspira a estos cuatro autores para escribir un testimonio de la vida y enseñanza de Cristo Jesús. Los cuatro autores de los cuatro evangelios unánimemente nos comparten las buenas noticias sobre Jesús.

Si nunca has leído los cuatro diferentes evangelios, o si hace tiempo que no los lees por completo, te animo a que leas y estudies el evangelio de Marcos conmigo.

2. EL EVANGELIO SEGÚN MARCOS

Examinemos ahora a Marcos el autor.

Marcos no fue uno de los 12 discípulos, o apóstoles, de Jesús, sino que Marcos fue un discípulo de los apóstoles. Se cree que el autor de este evangelio es nada más y nada menos que Juan Marcos, del cual el Nuevo Testamento nos cuenta en varios libros.

Véase Hechos 12:2 (TLA), 12:25; 2 Timoteo 4:11; 1 Pedro 5:13).

El testimonio de la iglesia primitiva es que Marcos usó el testimonio oral del apóstol Pedro para escribir su evangelio, aunque sabemos que últimamente fue el Espíritu Santo quien guió a todos los autores de los libros de la Biblia.

Es importante notar el tipo de testimonio que nos da Marcos. El Nuevo Testamento, en los libros de los Hechos, en la carta de Pablo a Timoteo, y en la carta del apóstol Pedro, nos dan un buen testimonio de Marcos.

Tenemos en Marcos, entonces, a un testigo fiel de Cristo Jesús.

3. EL EVANGELIO DE JESÚS, HIJO DE DIOS

Marcos nos ofrece una breve introducción a su evangelio. Los otros tres evangelios nos ofrecen introducciones más amplias, pero la introducción del evangelio según Marcos cubre un solo versículo.

Notaremos que Marcos será breve a través de todo su evangelio. Ofrecerá más detalles en ciertos asuntos, pero de lo contrario, será breve, pero directo y claro en su presentación del evangelio.

Buenas noticias

En los tiempos del autor Marcos, cuando un rey salía a una batalla, digamos que a una campaña militar, y si el rey lograba tener la victoria sobre sus adversarios, el rey enviaba a un mensajero del campo de la batalla a su reino, para que fuera y anunciara las noticias de lo sucedido.

Ese mensajero llegaba al reino y anunciaba las buenas noticias de la victoria. El pueblo entonces se regocijará en gran manera de la victoria que su rey obtuvo en la batalla.

A ese mensaje, a ese anuncio de la victoria del rey, a ese reporte de los hechos, a la noticia de lo que el rey había logrado a favor de su pueblo, se le llamaba evangelio, esto es, buenas noticias.

De la misma manera, Marcos nos quiere contar sobre las buenas noticias de Cristo Jesús, Hijo de Dios.

Jesús, Hijo de Dios

Marcos establece su postura sobre la persona de Cristo Jesús desde su introducción. Él nos dice que Jesús es el Hijo de Dios. No nos está contando solo sobre una buena persona, sobre un maestro, sobre alguien que sanó a mucha gente. Marcos nos dice que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.

Esta buena noticia de la que nos cuenta Marcos es la que el ser humano necesita.

Todos necesitamos escuchar sobre las buenas noticias acerca de Cristo Jesús, el Hijo de Dios. El resto del evangelio según Marcos se encargará de decirnos porque estas son buenas noticias. También nos dirá porque Marcos creía que Jesus era el Cristo, el Hijo de Dios.

CONCLUSIÓN

Vengamos y escuchemos las buenas noticias que Marcos tiene que contarnos. Vengamos y escuchemos un fiel testimonio de este mensajero del Rey de reyes, y Señor de Señores.

No es un mensaje inventado por Marcos. El es un mensajero que fue enviado a anunciar las buenas noticias sobre el Rey Jesús.

Jonás, arrepentimiento, y la misericordia de Dios

Cuando consideramos la totalidad del libro de Jonás, podemos notar que surge una relación entre el arrepentimiento y la misericordia de Dios.

Jonás

Primero lo notamos con Jonás. En todo el capítulo 1, Jonás tuvo la oportunidad de arrepentirse y clamar a Dios. Sin embargo, el prefirió acabar con todo y ser lanzado al mar. No fue hasta el capítulo 2 que Jonás clama a Dios y efectivamente se arrepiente.

Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde el vientre del pez, y dijo: «En mi angustia clamé al Señor, Y Él me respondió. Desde el seno del Seol pedí auxilio, Y Tú escuchaste mi voz… La salvación es del Señor.

Jonás 2:1-2, 9

No fue hasta cuando Jonás clamo a Dios en arrepentimiento que Dios mando al gran pez a que vomitara a Jonás en tierra seca. La misericordia de Dios fue aplicada después del arrepentimiento de Jonás.

Los marineros

Segundo, notamos la relación entre el arrepentimiento y la misericordia de Dios con los marineros en el capitulo 1. Los marineros estaban impresionados, y con mucho miedo, por la tormenta que les había sobrevenido. El texto nos dice que ellos clamaron a sus dioses ya que la gran tormenta amenazaba a acabar con la vida de ellos. Pero sus dioses paganos no pudieron salvarlos.

No fue hasta cuando los marineros clamaron al Dios de Jonás, el Dios del cielo, creador del mar y tierra, que Dios se compadeció de ellos.

Entonces invocaron al Señor, y dijeron: «Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque Tú, Señor, has hecho como has deseado.

Jonás 1:14

Al llevar acabo lo que Jonás les había ordenado, el de lanzarlo al mar, los marineros se dieron cuenta que inmediatamente el mar se calmo.

Y aquellos hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos.

Jonás 1:16

Los maestros de la Biblia afirman que los marineros paganos se convirtieron al Dios de Jonás.

Los Ninivitas

Tercero y ultimo, también vemos la relación entre el arrepentimiento de los Ninivitas con la misericordia de Dios. Esta relación es mas obvia con los Ninivitas. Jonás al fin fue a Ninive a predicar en contra de la ciudad, tal como Dios se lo había mandado.

Sorprendentemente, los Ninivitas tomaron en serio el mensaje de Jonás, y toda la ciudad se arrepintió. Desde el mas grande hasta el mas pequeño demostraron un arrepentimiento a Dios por su maldad y violencia. Los Ninivitas pusieron a ayunar hasta los animales. Y Dios se dio cuenta de esto y actuó, pero ya no para destruirlos por completo.

Cuando Dios vio sus acciones, que se habían apartado de su mal camino, entonces Dios se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.

Jonás 3:10

La gran misericordia de Dios

Podemos notar que cuando las personas se arrepienten, la misericordia de Dios es aplicada y las personas son salvas. En cierta manera el orden de estas cosas es clara. Si las personas se arrepienten y claman a Dios, Dios extiende Su misericordia.

Pero tenemos que preguntarnos si el arrepentimiento nace de las personas o si esto también es un acto de Dios.

¿O tienes en poco las riquezas de Su bondad y tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?

Romanos 2:4

Solo la gran misericordia de Dios nos permite acercarnos a Dios. Es Su gran misericordia la que nos permite que clamemos a Dios en arrepentimiento y que podamos experimentar esa misericordia.

LA PACIENCIA DE DIOS – JONÁS 4

Introducción

He resumido el capítulo 4 en la siguientes partes:

1. El enojo de Jonás
2. La paciencia de Dios
3. La misericordia de Dios

1. El enojo de Jonás

En este último capítulo de la historia de Jonás se nos deja claro que Jonás tenía un serio problema con el enojó. En vez de decir el enojo de Jonás, tendría que ser el enojon de Jonás.

Notamos en el versículo 2 que Jonás ora a Dios y le expresa su enojó:

Jonás 4:3… «te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida».

Luego también lo vemos en los versículos 8 y 9:

Jonás 4:8 Y sucedió que al salir el sol, Dios dispuso un sofocante viento del este, y el sol hirió la cabeza de Jonás, así que él desfallecía, y con toda su alma deseaba morir, y decía: «Mejor me es la muerte que la vida». 9 Entonces Dios le preguntó a Jonás: «¿Tienes acaso razón para enojarte por causa de la planta?». «Tengo mucha razón para enojarme hasta la muerte», le respondió.

La noticia de que Nínive se salvará enojó de gran manera a Jonás. Por un lado, es extraño ver el enojo de Jonás, ya que él sabía que Dios quiere que todos se arrepienten. No solo esto, pero también Jonás había experimentado la misericordia de Dios en su vida—cuando se encontraba en el vientre del gran pez—y ahora no entendía porque Dios estaba extendiendo su misericordia con los Ninivitas. Por el otro lado, esta situación solo sobresalta el problema de enojo que tenia Jonás.

2. La paciencia de Dios

A pesar del enojo de Jonás, Dios muestra su gran paciencia con él, al hacerle una pregunta retórica. Las preguntas retóricas se hacen para enfatizar un punto y no necesitan una respuesta. La respuesta es obvia en la pregunta.

En los versículos 4 y 9, vemos que Dios no creía que Jonás estaba justificado en enojarse, y Dios no le da la razón. En vez, Dios trato de razonar con Jonás para que él se diera cuenta de su error por sí mismo.

En los versículos 10 y 11, Dios le deja ver su punto de vista sobre Nínive a Jonás, e insiste en describir a tal como “la gran ciudad”. El argumento de la planta deja claro la justificación de Dios ante sus acciones (la de no destruir a Nínive), y ante cualquier argumento en contra del buen juicio de Dios (el que Jonás no estuviera de acuerdo). Dios estaba preocupado hasta por los animales.

En su paciencia, Dios estaba dejando que Jonás realizará su falta de misericordia, y que se diera cuenta de la condición de su corazón, y que realizará que era un enojon.

También en su paciencia, Dios envió una planta para que protegiera a Jonás del clima, y luego a un gusano para que se comiera la planta, de la misma manera que también había enviado la tormenta y el pez en el capítulo 1. Fue para ayudar a Jonás y no para destruirlo. Esto fue porque Dios tenía paciencia y misericordia aún para este profeta enojon.

3. La misericordia de Dios

Jonás quería la destrucción total de Nínive, pero Dios tenía piedad de ella. Esto es porque Dios tiene piedad de las personas. Este es el carácter de Dios. Dios es paciente y misericordioso.

Fuera del libro de Jonás también notamos este carácter de Dios:

Éxodo 34:6 (NBLA) Entonces pasó el Señor por delante de él y proclamó: «El Señor, el Señor, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y verdad.

Números 14:18 (NBLA) “El Señor es lento para la ira y abundante en misericordia, y perdona la iniquidad y la transgresión; pero de ninguna manera tendrá por inocente al culpable; sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación”.

Salmo 86:15 (NBLA) Pero Tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, Lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad.

Jeremías 18:7-8 (NBLA) En un momento Yo puedo hablar contra una nación o contra un reino, de arrancar, de derribar y de destruir; pero si esa nación contra la que he hablado se vuelve de su maldad, me arrepentiré del mal que pensaba traer sobre ella.

Los profetas del Antiguo Testamento conocían el carácter de Dios , y este conocimiento indicaba una relación cercana entre el profeta y Dios, ya que se puede conocer el carácter de alguien entre más lo conocemos.

Conclusión

Dios tuvo misericordia de Nínive así también como la tuvo con los marineros y así como la tuvo con Jonás. De la misma manera, Dios tiene aún misericordia de las personas.

Vemos 3 diferentes tipos de personas en este libro:

1. Personas como Jonás, que son cristianas o que en algún tiempo caminaron con Dios.

2. Personas como los marineros, que no son cristianas pero que tratan de hacer lo bueno en la vida. Quizás son personas que son de otra religión.

3. Personas como los de Nínive, que estan completamente alejadas de Dios y que activamente están haciendo lo malo y saben que están haciendo lo malo.

No importa en que categoría de personas seamos, hay misericordia de Dios para nuestras vidas y Dios extiende su paciencia con nosotros. Dios quiere que nosotros, al igual que ellos, nos demos cuenta de nuestro error y clamemos a Él en arrepentimiento.

No tardemos, no resistamos, clamemos a Dios.

Y en Cristo Jesús, lo podemos hacer.

Dios se arrepiente – Jonás 3

Introducción

La historia de Jonás se usa como referencia para ilustrar que Dios es el Dios de segundas oportunidades. El principio de Jonás capítulo 3 vemos que es bastante similar al principio del capítulo 1. La palabra de Dios viene a Jonás para que se levantara y fuera a predicar a Nínive, la gran ciudad. 

Claro que sí es un ejemplo de que Dios es el Dios de segundas oportunidades. Pero el libro de Jonás es más que esto. Lo que muchas veces sucede cuando se usa esta historia para ilustrar que Dios es el Dios de segundas oportunidades, es que el énfasis no es en Dios realmente, el énfasis es en un mensaje de positivismo en donde la persona puede tener una segunda oportunidad de salir adelante, y de brillar.

Esta no es la posición de ninguna historia de la Biblia, o de ningún libro de la Biblia. La posición de toda la Biblia es la gloria de Dios. Dios rescata a un profeta que está necesitado de ver la gran misericordia de Dios, tanto en su propia vida, como en la de personas diferentes a él.

La gran misericordia de Dios tiene que ser la gran idea que sacamos de este libro al leerlo y estudiarlo. Y así con toda la Biblia. Al leer y estudiar la Biblia tenemos que decir, «que grande y maravilloso es Dios y qué tan necesitados de él somos.» La Biblia nos habla sobre la grandeza y belleza de Dios y no es para darnos un mensaje de positivismo y de superamiento personal. 

A Jonas se le da una segunda oportunidad, no para su superación personal, sino porque Dios tiene misericordia de las personas (ej. los marineros y ninivitas)  y porque Dios tenía un plan y diseño para su vida. 

Entonces con esto en mente es que podemos empezar con Jonás capítulo 3. He dividido el capítulo en las siguientes tres partes:

  1. La obediencia de Jonás 
  2. El arrepentimiento de Nínive
  3. El arrepentimiento de Dios 

Empecemos con la numero 1: 

1. La obediencia de Jonás

Si has estado en una iglesia por un tiempo, o has trabajado por un tiempo en una compañía, entonces es posible que hayas escuchado la terrible expresión que dice que nadie–refiriéndose a las personas–es indispensable. Nadie es indispensable. 

Esta expresión es una manera de decirle a la gente que son dispensables, que son fáciles de reemplazar. Entonces, o haces lo que te piden o demandan, o te vas.

Busqué esta expresión en la internet y encontré que hasta hay una canción titulada, Nadie es Indispensable. Es esencialmente una canción que alguien le dice a alguien con la que acaban de terminar una relación que nadie es indispensable. 

Déjame decirte que así no es ni cómo se trata a un ser humano. Ni en una relación romántica, ni en el trabajo, ni en la iglesia.

Dios no piensa de esta manera en nosotros.

Dios pudo escoger a alguien más cuando Jonas decidió no obedecer a la palabra de Dios, en el capítulo 1. Dios pudo haber dicho, sabes que Jonas, ya me enfadaste, estas rebelde, no tienes misericordia de otras personas y ni siquiera te das cuenta que tu también estás necesitado de Mi misericordia, mejor voy a mandar a alguien más a Nínive. 

Dios no dijo, después de todo, nadie es indispensable.

Ahora, que nosotros decidamos desobedecer a Dios es otra cosa. Dios eventualmente tendrá que actuar. Pero vemos cómo es que Dios insiste en usar a Jonás para que fuera a predicar a Nínive.

Espero que notemos que no es en sí que la estrella del show sea Jonás y que ahora Jonás pueda vivir su mejor vida con esta segunda oportunidad. Se trata de la gloria de Dios para el beneficio de Jonás.

La gran ciudad en declinación

En el tiempo de Jonás, Nínive estaba en un periodo de declinación e influencia. Posiblemente esto fue por la maldad y violencia en la ciudad. Así mismo sucede hoy en día en ciudades alrededor del mundo en donde la violencia incrementa. Muchas de las personas que pueden se van de la ciudad. Esto mismo es lo que esta sucediendo en unas de las ciudades más grandes de Estados Unidos. La violencia ha aumentado al grado que las personas que pueden se van de la ciudad a un lugar de menos crimen.

La predicación de Jonás 

El texto no da gran detalle del mensaje que Jonás predicó, más allá de, “Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada.” Arrasa quiere decir destruir por completo.

Algunos maestros de la Biblia creen que probablemente Jonás haya dicho más que esto, y que el libro solo esta resumiendo la esencia del mensaje.

Continuemos adelante con el número 2:

2. El arrepentimiento de Nínive   

El texto insiste en que Nínive era una ciudad grande.

Nínive reconoció su maldad y su violencia y se arrepintió. Por otro lado, a Jonás le cuesta ver su necesidad de la misericordia de Dios.

Nínive era una ciudad dentro del imperio de Asiria. El imperio estaba en una temporada de declinación durante el tiempo de Jonás. Como nos dice el texto fuera del libro de Jonás que menciona a Jonás, 1 Reyes 10:25, el reino de Israel pudo expandir su territorio al norte y retomar su territorio precisamente del imperio de Asiría. 

No fue hasta después del tiempo de Jonás que la ciudad llegó a ser la capital del imperio de Asiría. Esto fue después de la predicación de Jonás.

Según gotquestios.org, «El cilicio y las cenizas se usaron en los tiempos del antiguo testamento como un símbolo de la degradación, el duelo, y/o el arrepentimiento. Alguien que deseara mostrar un corazón arrepentido, a menudo se vestiría de cilicio, se sentaría sobre cenizas, y colocaría cenizas en la parte superior de su cabeza. El cilicio era un material áspero generalmente hecho de pelo de cabra negra, haciéndolo algo incómodo de llevar. Las cenizas significaban desolación y ruina. El cilicio y las cenizas se usaron como una señal externa de una condición interna. Este símbolo hacía que el cambio de corazón de una persona fuera visible y demostraba la sinceridad de su dolor y/o arrepentimiento.»

El rey de Nínive confirma que la ciudad sería destruida por completo por la maldad y la violencia de las personas. Se proclamo un ayuno en toda la ciudad y se vistieron de cilicio desde el mayor al menor. El ayuno y el vestirse de cilicio era una señal en los tiempos antiguos de luto o lamento.

Podemos notar que el rey de Nínive estaba preocupado por el pueblo, Jonás no. Recordaremos que también en el capituló 1 vimos cómo el capitán del barco estaba preocupado por la vida de todos los marineros y Jonás, mientras que Jonás esta despreocupado por ellos. Así también aqui en este capituló.

3. El arrepentimiento de Dios 

Cuando Nínive se arrepintió, Dios se apiadó.

Al ver una genuina respuesta de los Ninivitas al escuchar la palabra de Dios, Dios extiende su misericordia con ellos y se arrepiente de la destrucción por completo que les esperaba.

Asi es el caracter de Dios. No importando quién sea la persona, Dios esta dispuesto a extender Su misericordia cuando alguien se arrepiente y clama a Él. Esto fue exactamente lo que sucedió con los Ninivitas.

Dios tuvo misericordia de los marineros, en el capituló 1, cuando ellos clamaron a Dios en oración. Dios tuvo misericordia de Jonás cuando él clamo a Dios dentro del vientre del gran pez y en lo profundo del mar. Dios también tuvo misericordia de los Ninivitas cuando ellos se arrepienten.

Dios no quiere que nadie se perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).

Jonás no clamó a Dios hasta tocar fondo

Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde el vientre del pez, y dijo: «En mi angustia clamé al Señor…»

Jonás 2:1-2a

Jonás no clamo a Dios hasta que toco fondo.

Al principio de la historia, la palabra de Dios había venido a Jonás para que se levantara y fuera a Nínive, la gran ciudad. Jonás si se levanto, pero se levanto para ir al lado opuesto, rumbo a Tarsis. Esta fue la reacción inesperada de este profeta de Dios. Fue una reacción completamente drástica.

Jonás pudo haber llegado a Dios en oración y clamor a este punto de la historia. Pudo haber empezado al confesar su disgusto de la palabra de Dios que vino a él.

Dios mío, no entiendo porqué pero solo siento el levantarme y huir al lado opuesto de donde tú me estas pidiendo ir.

Algo así pudo haber sido su oración. Pero no fue así. Él hizo lo que él quería hacer. No le importo nada.

También después en la historia Jonás tuvo otras oportunidades para orar. El capitán del barco, al encontrarlo dormido en la bodega, le ordena a que clamara a su dios para ver si su dios los podría ayudar. La historia no nos indica que Jonás lo hizo.

Luego cuando echaron suerte los marineros para saber por causa de quién había venido esta calamidad, y cuando la suerte le cae a él, también tuvo la oportunidad de orar pero tampoco notamos que lo haya hecho.

Por último, cuando los marineros no tuvieron otra opción más que echarlo al mar, Jonás también pudo clamar a Dios para que interviniera. Pero el texto no dice qué así fue.

Jonás llego al punto de haber sido echado al mar, y aún así, decidió no clamar a Dios por ayuda. Luego, estando en el mar, llega un gran pez y se lo traga vivo.

Y no fue hasta estar dentro del gran pez y en lo profundo del mar, no fue hasta tocar fondo, que Jonás por fin recapacita y se acuerda del Dios a quien él temía, y clama a Él en oración.

Me pregunto si nosotros a veces actuamos, o reaccionamos, de la misma manera con Dios como vemos actuar, o reaccionar, a Jonás.

Tal vez Dios nos pide algo, nos enseña algo en su palabra, nos demuestra una mejor manera de vivir nuestra vida, nos demuestra una manera sabia de vivir en este mundo, pero nosotros solo reaccionamos y nos alejamos de Él pensando huir de Su presencia, y nunca se nos ocurre ir a Él en oración.

Es precisamente por esto que nos sirve la oración. No importa cómo nos sintamos, o si solo queremos reaccionar y huir de la presencia de Dios. Clamar a Dios en oración y ser francos con Él y decirle lo que pensamos seria mejor que solo reaccionar y huir.

Que nosotros podamos aprender de Jonás y no esperar hasta tocar fondo para acercarnos con Dios y ser brutalmente honestos con Él.

Quizás Jonás, siendo un profeta, pensó que alguien como él no podía llegar a Dios en oración y ser sincero en cómo se sentía acerca de la palabra que vino a él.

No importa quienes seamos o como pensemos que debemos ser delante de Dios, todos podemos acercarnos confiadamente delante de Dios y contarle a él lo que realmente sentimos y creemos.

Y en Cristo Jesús así lo es.

¿Qué es esto que has hecho?

La tormenta era tan grande, que los marineros–seguro expertos en navegar en medio de tormentas y mares embravecidos–estaban espantados y pensaban que quizás no verían un día más. Ellos estaban haciendo todo lo posible para poder salvarse.

El capitán de los marineros, al ver dormido a alguien en la bodega del barco, lo levanta y le dice que empezara a clamar a su dios también.

Luego de arrojar al mar la carga del barco para aligerarlo, y luego de clamar a sus dioses–aunque no se sabe si el durmiente clamo a su dios–decidieron también echar suertes, que era un método para decidir quien de todos era responsable por lo que estaba ocurriendo, y la suerte le cayo a nada más y nada menos que al durmiente.

Los marineros cuestionan al durmiente sobre su identidad y de qué pueblo era, y la respuesta del durmiente los atemorizo.

Esto es lo que estaba sucediendo en el siguiente versículo de la historia de Jonás:

Los hombres se atemorizaron en gran manera y le dijeron: «¿Qué es esto que has hecho?» (Jonás 1:10a, NBLA)

Jonás les había dicho a los marineros que él creía en el Dios del cielo, el que había creado el mar y la tierra. Los dioses de los marineros probablemente eran deidades locales y cuyo poder era limitado, pero no el Dios de Jonás.

Este Dios era tan grande como para residir en el cielo y tan poderoso como para crear tanto el mar como la tierra. No solo eso, sino que el Dios de Jonás también había traído esta gran tormenta. Una tormenta tan grande que prometía acabar con ellos.

Jonás también les había dicho a los marineros que él estaba huyendo de la presencia de Dios.

Porque ellos sabían que él huía de la presencia del Señor, por lo que él les había declarado. (Jonás 1:10b, NBLA)

Fue por esto que los marineros no podían creer lo que Jonás estaba haciendo y las decisiones–o reacciones, mejor dicho–que estaba tomando. Todos estaban a punto de perecer en medio del mar y era por la culpa de Jonás. No era por nada que los marineros habían hecho, sino por lo que Jonás estaba haciendo.

Dios había enviado la gran tormenta y los marineros pudieron ser testigos de la demostración del gran poder de Dios sobre Su creación. Solo un Dios misericordioso los podía salvar de esta tormenta.

Y así fue.

Tocando fondo – Jonás 2

Introducción

En el capítulo 1 aprendimos que Jonás estaba huyendo de la presencia de Dios.

Fue una reacción drástica a la palabra del Señor que vino a él, diciéndole que fuera a predicar a Nínive. El decide ir al lado opuesto a Nínive, y paga un pasaje para ir a Tarsis en barco.

Sin embargo, compadeciéndose de él, Dios envía una gran tormenta, mientras Jonás se encuentra durmiendo en el barco, despreocupado de todo y de todos. Esta tormenta causa un pánico con los marineros, los cuales se enteran que Jonás estaba huyendo de Dios–el Dios del cielo, creador del mar y tierra–y a pesar de hacer todo lo posible para evitarlo, terminan haciendo lo que Jonás les dijo que hicieran con él, esto es, tomarlo y echarlo en el mar para que la tormenta se calmara. 

Y justo cuando Jonás pensó que se saldría con su plan de acabar con todo, justo cuando la tormenta amenazaba la vida de todos en el barco, justo cuando los marineros lo toman y lo echan al mar, justo cuando Jonás enfrentaba la muerte, su Dios misericordioso envió un un gran pez para que se lo tragara, y así eventualmente salvarlo.  

Nos damos cuenta que Dios amaba a Jonás, y aunque Jonás estaba dispuesto a terminar con todo, Dios no estaba dispuesto a terminar con él. 

Pero no sin antes permitir que Jonás tocara fondo.

Y es aquí donde nos encontramos en el capituló 2. Jonás esta dentro del gran pez y él al fin ora. Notamos que Jonás está diciendo bastante en su oración, entonces he tratado de organizar el capítulo 2 en tres partes, las cuales son:

  1. El descenso de Jonás 
  2. El arrepentimiento de Jonás 
  3. El rescate de Jonás 

Empecemos con el número 1 entonces:

1. El descenso de Jonás 

El proceso del descenso de Jonás realmente empezó en el capítulo 1. Vemos que el:

  • El texto nos dice que Jonás descendió a Jope (1:3)
  • El texto también nos dice que estando en el barco rumbo a Tarsis, Jonás bajó a la bodega del barco (1:5)
  • Por último, el texto nos dice que estando en medio de la tormenta, y cuando ya no había otra salida, Jonás es arrojado del barco hacia el mar (1:15)

Y ahora en el capítulo 2 vemos qué Jonás descendió hasta las profundidades del mar, y así física y literalmente toca fondo: 

  • “Desde el seno del Seol pedí auxilio,” (2:2)
  • “Me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares,” (2:3)
  • “Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió,” (2:5)

Jonás físicamente se había ido lejos, tratando de huir de la presencia de Dios. Dios físicamente lo hunde al fondo del mar.

Datos curiosos

  • La profundidad promedio del océano mundial es de aproximadamente 3800 m (12 500 pies), que es aproximadamente cuatro veces más profunda que la elevación promedio de la tierra (840 mo 2800 pies).
  • El punto más profundo del mar que se conoce es de casi 7 millas de profundidad, o casi 11 kilómetros (según el Servio Nacional del Océano, EEUU).
  • El punto más alto del planeta es de 29,029 pies de altura (casi 5.5 millas), 8848 metros (casi 9 kilómetros). 
  • El punto más profundo del mar Mediterráneo es de un poco más de tres millas (17280 pies), que son un poco más de 5 kilómetros. Este punto queda en lo que se llama el Mar Jónico.

Tocando fondo

Lo que le estaba sucediendo a Jonas físicamente, o literalmente, también le estaba pasando en un sentido existencial. El también estaba tocando fondo en un sentido figurativo. 

La Red Nacional de Apoyo y Soluciones para Adicciones (de España), dice que: A nivel terapéutico se le llama “tocar fondo” a una experiencia extrema vivida por el paciente que le ha hecho tomar conciencia de su situación real y de la necesidad de un cambio radical.

Similarmente, IVANE SALUD, también de España, dice esto sobre qué significa tocar fondo. Dice: Esta expresión representa la idea de que la persona que mantiene un consumo o un comportamiento de riesgo llega a un punto en que se da cuenta de que no puede seguir así y debe de realizar un cambio en ciertos aspectos de su vida.

Jonás había comenzado un descenso al huir de la presencia de Dios, y Dios, en su misericordia–e irónicamente–lo lleva a profundidades inimaginables. Jonás estaba tocando fondo en todo el sentido de la palabra. 

Continuemos adelante con el número 2: 

2. El arrepentimiento de Jonás

Algunos se preguntan si Jonás murió dentro del pez. Aunque sí pudo haber muerto en el pez, no parece ser probable que haya fallecido. 

En el versículo 2 vemos que Jonás dice: Desde el seno del Seol pedí auxilio. 

Los maestros de la Biblia señalan que Jonás se refiere al hecho que esta experiencia fue como si él hubiera muerto. 

Los que creen que Jonás murió dentro del gran pez citan lo que Jesús dijo: 

Mateo 12:38 Entonces algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver una señal de parte Tuya». 39 Pero Él respondió: «Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; 40 porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.

El texto no afirma que Jonás estuvo muerto, afirma que estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, y Jesús hace la comparación en ese aspecto, no en que Jonás estuvo muerto.

Lo que el texto si nos deja claro es que la descripción de Jonás dentro del gran pez nos deja ver que él estuvo muy cerca de la muerte. A este tipo de experiencias se les llama una: Experiencia cercana a la muerte. Jonás correctamente pensó que este era su fin, en el vientre del gran pez en el fondo del mar.

Estas experiencias cercanas a la muerte, o el tocar fondo, o a veces una combinación de estas dos, sirve para que las personas vean la realidad de las cosas y les permite recapacitar. Vemos también que hasta este punto Jonás no había clamado a Dios. Él estaba decidido a no obedecer la palabra de Dios y estaba atenido a sufrir las consecuencias. 

Pero al tocar fondo, Jonás al fin recapacita y notamos que le pide ayuda a Dios (2:1-2, 4, 7).

Jonás se había alejado de Dios en su corazón, y lo había demostrado al tratar de huir, pero notamos que Dios nunca se alejó de él.

El arrepentimiento mayormente se describe como el andar en una dirección, parar, dar la media vuelta, y empezar en la dirección opuesta. En el caso de Jonás, seria el de parar, dar la media vuelta, y empezar en la dirección rumbo a Nínive. Pero notamos algo, esto es, que Jonás ya no tenia esta opción, al menos que Dios interviniera.

Más allá de parar, darse la media vuelta, y empezar en la dirección opuesta, el arrepentimiento es reparar la relación con Dios. Esto es porque el arrepentimiento es algo relacional. Es dejar de separarse relacionalmente de Dios. Es reorientar nuestro corazón hacia Dios. Notamos, entonces, que Jonás vuelve a confesar su fe en Dios y renueva sus votos.

Todo esto estaba sucediendo conforme al diseño de Dios y Su propósito en la vida de Jonás.

3. El rescate de Jonás

Jonás había tocado fondo en todo el sentido de la palabra. Ya no podía descender más. En su misericordia, y solo por gracia, Dios causó a la ballena a vomitar a Jonás a tierra firme. Jonás dice en el capítulo 2, versículo 6:  Jonás 2:6 Pero Tú sacaste de la fosa mi vida, oh Señor, Dios mío.

Luego Jonás hace una declaración dentro del gran pez y en lo profundo del mar: 

Jonás 2:9 “La salvación es del Señor”.

Los maestros de la Biblia han llamado a esta declaración como el centro o corazón de la Biblia.

Es el texto que nos hace ver que la salvación es de Dios y de Dios únicamente. Jonás, por más que quisiera, ya no podía hacer nada para mejorar su situación. Dios lo llevo hasta el fondo del mar y lo único que pudo hacer fue clamar a Dios, y Dios, en su gran misericordia, lo escucha y le responde.

Conclusión

Así como Jonás, nosotros también, en algún punto de nuestras vidas, y de alguna manera y de cierto grado, hemos pasado por una experiencia de tocar fondo, en donde se nos abre una oportunidad para recapacitar y ver la realidad de nuestra situación. O ya lo pasamos, o lo estamos pasando, o un día lo pasaremos.

De lo que podemos estar seguros es que así como Dios tuvo misericordia de Jonás, así también Él todavía es grande en misericordia y nos puede socorrer. Solo nos queda realizar que necesitamos su ayuda, saber que Él es el único que nos puede ayudar, y clamarle a Él como Jonás lo hizo.

Y en Cristo Jesus, nosotros también podemos entrar en relación con Dios, o restaurar nuestra relación con Él, y así salir de la profundidad a la que hemos llegado.