La buena obra

Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

Filipenses 1:6 NBLA

Filipenses 1:6 es un versículo popular de la Biblia. Muchas personas citan este versículo y la carta de Pablo a los Filipenses tiene varios versículos más, los cuales son unos de los más populares de toda la Biblia. Este versículo es muy significativo en nuestro entendimiento sobre nuestra fe, sobre el cristianismo en si.

Pablo les afirma a los Filipenses que si Dios empezó la obra en la vida de ellos, que Dios mismo la estaría perfeccionando. Esto es porque la obra de salvación no es algo que podamos lograr por nosotros mismo.

El tema de la salvación es un tema extenso en la Biblia. Al estudiar la Biblia nos podremos dar cuenta que la Biblia enseña que la salvación es algo que Dios hace por nosotros, y que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos.

Al examinar el texto podemos notar que no dice que Dios empezó la obra y que Él la perfeccionara, solo mientras tanto la persona ponga de su parte. La obra de salvación solo involucra a Dios. Él es el héroe de esta gran salvación del ser humano.

La obra de Dios en nosotros, entonces, no solo es un acto. Dios nos salvo. Pero también es algo que Dios continua haciendo. Es una obra que continuara hasta el día de Cristo. Por eso es que a veces podremos pensar que Dios se retrasa en su proceso de perfeccionarnos, pero podemos tener la confianza de que si el empezó la obra, Él también la terminara.

Si Dios empezó la obra en tu vida, podemos descansar en su promesa que será Él quien la perfeccionara. Este descanso no significa que la persona salva por Dios no tiene que hacer nada una vez sea salva. Claro que no. Pero significa que la persona salvada por Dios puede ocuparse en vivir la vida cristiana no para ser salvo, sino porque ya lo es.

Participación en el Evangelio

Por su participación en el evangelio desde el primer día hasta ahora.

Filipenses 1:5, NBLA

Antes que les escribiera la carta a los Filipenses, Pablo había ido a predicar y fundar la iglesia local en Filipos. Desde entonces, los Filipenses habían estado apoyando a Pablo en su misión de ir y predicar el evangelio de Cristo y hacer discípulos. Los Filipenses habían creído el mensaje del evangelio que Pablo les predico, y luego apoyaron a Pablo para que siguiera predicando el evangelio de Cristo y establecer iglesias locales en las ciudades que él visitaba como lo había hecho con ellos.

El evangelio de Cristo era lo que unía a los Filipenses con Pablo.

Tal era la relación cercana con los Filipenses, que Pablo usa una palabra con un significado extenso. El usa una palabra en griego que hasta hoy en día se usa en círculos cristianos. Es la palabra koinonia. La palabra tiene el siguiente significado:

  • Compañerismo, asociación, comunidad, comunión, participación conjunta, coito
  • La parte que uno tiene en cualquier cosa, participación
  • Coito, compañerismo, intimidad
  • Un regalo contribuido, una colección, una contribución, como exhibiendo una encarnación y prueba de compañerismo

En Filipenses 1:3 Pablo les dice que él le daba gracias a Dios cada vez que se acordaba de ellos, y luego en el versículo 4 les dice que él oraba con gozo cada vez que oraba por ellos. Y aquí en el versículo 5 les dice que estas dos cosas eran por la koinonia, una comunión intima, que ellos gozaban en el evangelio de Cristo.

Este es el llamado para los cristianos en la iglesia local. El evangelio de Cristo es el fundamento para tener relaciones cercanas dentro de la iglesia local, el poder conocer a otros y ser conocido por otros. Y no solo eso, sino que este tipo de relaciones deberían ser duraderas. «Desde el primer día hasta ahora,» les dice Pablo, indicando que no era una relación reciente. El evangelio de Cristo había hecho que Pablo gozara una cercanía con los Filipenses desde que él había fundado la iglesia.

Que Dios nos ayude a tener este tipo de comunidad en nuestras iglesias locales, basadas en la buena noticia de Cristo Jesús.

Oraciones Gozosas

Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes. Pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos ustedes.

Filipenses 1:3-4

Pablo literalmente gozaba de una relación cercana con los Filipenses. Se puede notar por las palabras que él usa en su carta. Les escribe que él le da gracias a Dios cada vez que se recuerda de ellos. Esto nos debe hacer reflexionar acerca de las personas en nuestra vida de las que podemos darle gracias a Dios por ellas, cada vez que nos recordamos de ellas.

Tenemos este tipo de personas en nuestras vidas?

Pablo les escribe diciendo que no solamente le da gracias a Dios por ellos cada vez que se recuerda de ellos, sino también que él ora por los Filipenses con gozo cada vez que el ora por ellos. Pablo escribe con claridad y tenemos que prestarle atención a lo que esta comunicando.

El tema de oración es algo que no es fácil para muchos cristianos. Sabemos que como cristianos debemos orar, pero no todos podemos mantener una vida de oración. Esa es nuestra realidad. A veces hacemos oraciones por compromiso o porque sabemos que es lo correcto de hacer, y Dios ve lo que verdaderamente hay en nuestros corazones. Pero Pablo habré su corazón con los Filipenses y les dice que él ora con gozo cada vez que ora por ellos.

Esta era la relación cercana que Pablo disfrutaba con los Filipenses, y también nos debe hacer reflexionar acerca de las personas a nuestro alrededor del cual cuando oramos por ellas, lo hacemos gozosamente cada vez que lo hacemos.

Tenemos este tipo de personas en nuestras vidas?

En fin, el trabajo tiene que empezar por nosotros. Quizás si tenemos este tipo de personas en nuestra vida, el tipo de personas del cual podemos agradecerle a Dios por ellas cada vez que nos recordamos de ellos, y de personas del cual podamos orar gozosamente por ellas cada vez que oramos por ellas, pero quizás lo que nos falta es realizar esto y hacer lo que Pablo hace con los Filipenses.

Que Dios pueda abrir nuestros ojos para que podamos ver el tipo de personas que tenemos en nuestra vida y que podamos tener la actitud de Pablo, que le daba gracias a Dios por estas buenas y saludables relaciones, y que oraba con gozo por este tipo de personas.

Gracia y paz

Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Filipenses 1:2

Es buena educación decir «salud» después que una persona estornuda. También por educación le preguntamos a las personas cómo están cuando las saludamos, aunque en la mayoría de contextos, es más una pregunta retórica y no que realmente queramos que la persona tome el tiempo que necesite para decirnos en detalle cómo esta.

En su carta a los Filipenses, Pablo escribe un saludo, pero no era solamente por ser educado o tener buenos modales, o llenar más espacio en su carta. Pablo desea gracia y paz de Dios para los Filipenses y podemos notar la sinceridad de Pablo al escribir esto, ya que después del saludo vemos el tipo de relación que él tenia con los Filipenses y su amor y afecto por ellos.

Notamos que Pablo les desea a los Filipenses gracia y paz de parte de Dios. No era una gracia y paz genérica sino especifica, ósea, una gracia y una paz que viene de Dios. Tampoco les desea gracia y paz de parte de Dios, generalmente hablando, sino que menciona algo del misterio del Dios de la Biblia, y del hecho que el Dios de la Biblia existe como Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Aquí Pablo menciona a dos personas de la Trinidad, al Padre y al Hijo.

La gracia que recibimos de Dios Padre y Dios Hijo es la que nos salva y nos acerca a Dios, y también es la gracia que nos habilita a caminar con Dios aquí en la tierra. No por nuestra propia fuerza, sino por la gracia que Dios nos da. Gracia para asegurar nuestro futuro con Dios, ya que no dependerá de nosotros sino de su gracia, y así también gracia para ayudarnos en nuestra peregrinación aquí en la tierra.

Pablo también quiere paz para los Filipenses. Esta paz es una paz para con Dios y para con nuestro prójimo. Es paz para que podamos seguir adelante a pesar de nuestras circunstancias, para tener paz en medio de la tormenta. Esta paz no es falta de conciencia, o la falta de enfrentar la realidad de la vida, sino que es paz, es tranquilidad, a pesar de cómo están las cosas, a pesar de la realidad. La paz que Dios nos da va más allá del entendimiento, per no es una paz ilógica. Va más allá de la lógica, pero no es porque sea ilógica.

Esta gracia y esta paz son para ti y para mí. Recibamos la gracia y paz de la fuente verdadera, de Dios nuestro Padre, y de su Hijo, el Señor Jesucristo.

Liderazgo compartido

A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos y diáconos:

Filipenses 1:1

La carta a los Filipenses es la única carta de Pablo en la que saluda formalmente a los obispos y diáconos. Notamos que primero, Pablo saluda a todos lo miembros de la iglesia en general (al decir «a todos Los Santos en Cristo Jesús que están en Filipos»), y luego saluda al liderazgo oficial de la iglesia (al decir «incluyendo a los obispos y diáconos»).

Es significativo notar la introducción de la carta de Pablo a los Filipenses. Los maestros de la Biblia han notado que Pablo parece tener un propósito en como empieza cada una de sus cartas. La carta de Pablo a los Gálatas quizás sea la más notable de esto, en donde después de un corto saludo, empieza a enfrentar el aparente error doctrinal. La manera en que escribe la carta hace evidente el disgusto de Pablo hacia los Gálatas.

Aquí en Filipenses vemos una linea de razonamiento que Pablo hace. Comienza mencionando en su introducción a su colaborador Timoteo y luego menciona a la iglesia de Filipos, junto con el liderazgo de ella. Es como si Pablo estuviera diciendo que la labor de la iglesia local no es solo de un pastor estrella o de un pastor «celebridad». Pablo quiere indicar que el liderazgo es compartido, que hay mucho por hacer y se necesita de un establecimiento de autoridad y delegación en la iglesia local.

Pablo reconoce dos tipos de autoridad y liderazgo en la iglesia local y lo hace en un sentido plural. Notamos que no saluda al obispo de Filipos sino a los obispos. Los obispos eran el equivalente a un pastor hoy en día. Estas personas serian las que llevaban el ministerio de oración y predicación, de tomar el mando espiritual de la iglesia. Después Pablo saluda, no al diácono, sino a los diáconos. Estas personas serian las que llevaban el cargo practico del ministerio y hoy en día pueden ser los directores de las diferentes áreas de trabajo en la iglesia (ej. director de alabanza, director de niños).

Pablo tenia que escribirle a los Filipenses sobre la unidad, compañerismo, humildad, colaboración, y lo hace comenzando por reconocer la autoridad en la iglesia. Aunque Pablo fue escogido por Dios para establecer iglesias y predicar el evangelio, Pablo nunca lo hizo solo. Siempre tuvo colaboradores, y siempre estableció un liderazgo en las iglesias que establecía. Si algo le sucediera a Pablo, las iglesias que él estableció no iban a quedarse estancadas o disolverse. Es más, Pablo escribe su carta a los Filipenses en la cárcel, y aun preso tenia la compañía de su colaborador fiel, Timoteo.

El liderazgo en la iglesia local es compartido.

Siervos

siervos de Cristo Jesús

Filipenses 1:1

Recientemente escuche un refrán que dice que todos quieren ser siervos hasta que los empiezan a tratar como tal.

No sé de dónde originó el refrán, así que no sé a quien atribuirlo, pero es un buen refrán cuando se habla sobre el servicio. En su carta a los Filipenses, Pablo se identifica, junto con Timoteo, como siervos de Cristo Jesús. Pablo también se introduce como un siervo de Cristo Jesús en su carta a los Romanos, y un siervo de Dios en su carta a Tito. La palabra que Pablo usa, que al español se traduce en el texto de referencia como siervo, o siervos, es una palabra que tiene un rango de significado.

doúlos (1401); de 1210; esclavo (lit. o fig., invol. o vol.; frecuentemente, por lo tanto en un sentido calificado de sujeción o subordinación):–esclavitud, esclavo, servir, siervo.

Nueva Concordancia Strong

Esta palabra griega se usa 126 veces en el Nuevo Testamento. En algunos casos esa palabra se podría usar para describir al equivalente a un empleado (en ese sentido un siervo, servidor), como también se usa para describir a un esclavo. Esta palabra griega parece tener estos dos sentidos de la palabra (siervo, esclavo) presentes a la misma vez.

La palabra esclavo hoy en día es una palabra polémica y hasta problemática. Leer esta palabra en la Biblia puede traer preocupaciones a los lectores modernos de la Biblia hoy en día, lo cual es entendible. Pero tenemos que recordar que esa palabra se tiene que ver en el contexto en la que fue utilizada. Por ejemplo, Pablo no escribió esto en el siglo XIX en los Estados Unidos, cuando la esclavitud de los afroamericanos todavía era legal.

Pablo escribió en el primer siglo y la realidad en ese entonces era que la esclavitud era parte de la civilización en general, y por eso la definición de la palabra griega sugiere esclavitud literal o figurada, así también como esclavitud involuntaria o voluntaria. Cuando pienso en este hecho, me hace pensar en por cuanto tiempo la esclavitud fue parte de la experiencia humana a través de nuestra historia.

Pablo se describe como un siervo, un esclavo de Cristo Jesús. En la carta a los Filipenses, Pablo solo utiliza esa palabra dos veces. La primera es en Fil. 1:1 el cual es el texto de referencia para esta entrada, y la segunda vez en Fil. 2:7. En esta segunda vez que Pablo usa esta palabra, la usa para referirse a Cristo Jesús. Pablo nos enseña que aunque Cristo era Dios, el tomo forma de doúlos, forma de siervo, de esclavo.

Pablo se describe únicamente como un siervo de Cristo Jesús en la carta a los Filipenses porque quería darles el ejemplo a los Filipenses sobre qué significaba seguir a Cristo, entregarse a Cristo como un siervo o esclavo. Y ese ejemplo ya no es solo para los Filipenses sino que es para nosotros hoy en día también. En Pablo tenemos un ejemplo de servidumbre por la causa de Cristo. Luego Pablo nos apunta hacia el ejemplo supremo de servidumbre que vemos en Cristo Jesús.

Compañero de trabajo

Pablo y Timoteo

Filipenses 1:1

Pablo llevo acabo su trabajo ministerial acompañado de otras personas. Estas personas eran sus colaboradores, esto es, compañeros de trabajo, e incluye a tales como Priscilla y Aquila, Urbano, Epafrodito, Clemente, Justo, Filemón, Marcos, Aristarco, Demas y Lucas (Rom. 16:3, 9; Fil. 2:25, 4:3; Col. 4:11, Flm. 1:1, 24).

Timoteo también era uno de sus compañeros de trabajo. Pablo se refiere a Timoteo explícitamente como su colaborador en dos ocasiones (Rom. 16:21; 1 Tes. 3:2), y menciona a Timoteo en diez de sus trece cartas que son incluidas en el Nuevo Testamento. Curiosamente, Timoteo también es mencionado en la carta de Hebreos (13:23), lo cual sugiere que Pablo pudo haber sido el autor de esa carta. Lo que sí sabemos es que Pablo no solamente tenia compañeros de su trabajo ministerial, sino que también nombra a varios de ellos en sus cartas, y particularmente a Timoteo.

En la carta a los Filipenses notamos que Pablo incluye a Timoteo por nombre al principio de ella. Es una observación importante porque en esos tiempos el autor o los autores de las cartas eran nombrados al principio de la carta. Pablo incluye a Timoteo por nombre no solamente en la carta a los Filipenses, sino también en cinco cartas más (2 Cor. 1:1; Col. 1:1, 1 y 2 Tes. 1:1, Flm. 1:1).

Los críticos de la Biblia han tomado este hecho para sugerir que Timoteo fue un coautor de estas cartas junto con Pablo, pero la evidencia textual nos indica que el autor de las cartas es de solo un autor y no de varios. Cuando leemos la carta podemos ver que es Pablo quien que nos habla. Mientras que Timoteo no fue un coautor de la carta, si fue un colaborador con Pablo, un compañero de trabajo.

Podemos notar, entonces, la humildad de Pablo al incluir a Timoteo, su colaborador e hijo en la fe (1 Tim. 1:2), porque nos deja saber que Pablo no buscaba fama o reconocimiento. También notamos humildad de parte de Timoteo porque le fue fiel a Pablo hasta su muerte. Timoteo no buscaba una posición. Pablo tenia la tarea de predicar a Cristo y trataba de incluir a otras personas en su labor ministerial, y estos colaboradores o compañeros de trabajo entendían esto y lo apoyaban.

Pablo estaba usando su propia vida y experiencias para ser un ejemplo vivo a los Filipenses. En esta carta, Pablo les tiene que hablar a ellos sobre la humildad, sobre la hermandad, el compañerismo, la unidad, comunidad, sobre la colaboración, el trabajo en equipo, y estas eran cosas que Pablo ya estaba haciendo. Después de todo, Pablo solo estaba siguiendo a quien lo había llamado, y seguía el ejemplo vivo y perfecto de quien seguía, esto es, a Cristo Jesús.

Podemos confiar en los libros de la Biblia.

De enemigo a arquitecto de la Iglesia

Pablo

Filipenses 1:1 (NBLA)

Hay una tendencia en las redes sociales en donde las personas publican dos fotografías, y las titulan la primera «como empezó» y la segunda «como va».

He visto esta tendencia usarse en una pareja. El esposo o esposa publica muestra la primera fotografía de la boda, cuando la pareja eran jóvenes, delgados quizás. Esta fotografía es la de «como empezó». Luego muestran la segunda fotografía después de muchos años de matrimonio, la pareja ya no tan joven, ya no tan delgados, y quizás hasta con hijos e hijas. Esta fotografía es la de «como va». En fin, este es un ejemplo de muchos que se usan hoy en día para mostrar cambios.

Algo similar a esta tendencia sucedió con Pablo. Empezó como un enemigo y perseguidor de la iglesia, pero después terminó siendo un arquitecto de ella, según nos cuenta la Biblia. Fue un enemigo de la fe, y terminó defendiendo y batallando por ella.

¿Cómo sucedió esto? 

Pablo iba de camino a perseguir a los cristianos y de repente Jesús se le apareció. Las personas que iban acompañando a Pablo, nos cuenta la Biblia, solo vieron una gran luz, mientras que Pablo vio a Jesús glorificado. Pablo se quedó ciego por tres días después de haber visto la gloria de Jesús, se convierte al cristianismo (porque si el Jesús glorificado se te aparece en el camino eso es lo que uno tiene que hacer), y es enviado por Jesús a predicar el evangelio, esto es, las buenas nuevas acerca de Jesús. La historia de conversión de Pablo y de su trabajo como un enviado de Jesus, lo puedes leer en el libro de los Hechos. 

Pablo empezó a predicar el evangelio, yendo de ciudad en ciudad, estableciendo iglesias. Pablo continuaba su contacto con las iglesias visitándolas, y escribiendo cartas a esas iglesias. Una de las cartas que Pablo escribió fue la carta a los Filipenses. Es más, esta carta la escribió desde la cárcel.

Pablo escribe su nombre al principio de la carta, que era la costumbre en ese tiempo cuando alguien escribía una carta. De las trece cartas escritas por él, las trece cartas llevan su nombre al principio de cada una de las cartas (véase Rom. 1:1, 1 y 2 Cor. 1:1, Gal. 1:1, Efe. 1:1, Fil. 1:1, Col. 1:1, 1 y 2 Tes. 1:1, 1 y 2 Tim. 1:1, Tito 1:1, y Filemón 1:1).

En Pablo podemos ver la gracia de Dios en acción. Dios toma a un enemigo de la iglesia, y lo hace un servidor, un arquitecto de ella.